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Las 9 'Vetteladas' más salvajes del piloto alemán de Ferrari

Las numerosas quejas, insultos y salidas de tono del piloto alemán de Ferrari en 2016 las hemos bautizado como 'Vetteladas'. Y aunque no es cuestión de dar ideas, hay para dar y tomar.

Imagen de perfil de Javier Prieto

El piloto alemán de Ferrari ha tenido un mal año en la F1. Y según avanzaba el calendario sus malos modos y faltas de respeto hacia algunos rivales se han repetido. A este comportamiento antideportivo que esperamos que corrija durante las vacaciones, lo hemos bautizado como Vetteladas.

Ante esas actuaciones fuera de lugar, debería haber recibido alguna sanción. Porque, al margen de que sea o no uno de los mejores pilotos de la F1, como tetracampeón del mundo debe dar ejemplo.

Está de los nervios y no sabemos qué habría hecho si militara en una de las peores escuderías del Gran Circo. Por cuestiones de espacio, solo os ofrecemos las 9 Vetteladas más insultantes. Pero seguro que vosotros recordáis unas cuantas más.

A Kvyat le tocó la china en Shangai

Desde el principio del curso se vió al teutón sufrir con las pobres prestaciones de su monoplaza. Y la -escasa- paciencia se le agotó en la tercera carrera del año, el GP de China 2016. Durante la salida en el Circuito de Shanghai Vettel se llevó por delante a su compi Raikkonen. Y para escurrir el bulto ante sus jefes de Maranello, culpó del incidente a Daniil Kvyat. El ruso tuvo que aguantar las malas formas con las que el germano le pidió explicaciones. Y para más inri la escenita sucedió ante las cámaras de televisión. Todavía no sabemos qué culpa tuvo aquel día Daniil de lo que hizo Vettel. En las tierras orientales comenzaron a brotar como champiñones las Vetteladas que no han parado de crecer.

El  doberman alemán se ensañó con su presa 

En la siguiente prueba, el GP de Rusia 2016, Seb volvió a la carga con otra de sus Vetteladas contra su víctima favorita de esa época, Kvyat. En esta ocasión, sí tenía razón en el fondo, pero no en las formas. Resulta que el piloto local se llevó puesto al quejica de Ferrari, arruinándole el domingo. Y el Sr. Enfadica no dudó en presentarse en el muro para quejarse a Christian Horner, jefe de Daniil. Casualidad o no, pero después de aquello el ruso fue relegado a Toro Rosso.

Ricciardo, Vettel y el ping pong  

Durante el GP de España 2016, decidió cambiar de presa. Daniel Ricciardo fue el destinatario de los elogios de su ex compañero en Red Bull. Trató de adelantarle al australiano y como éste no le puso la alfombra roja, dijo: "Si no lo evito, él viene directo contra mí. ¿Qué estamos haciendo aquí! ¿Carreras o ping pong? El aussie le respondió con un tuit muy socarrón en el que le indicaba su interés por dicha disciplina deportiva. Esa si que fue una buena contestación a una de las Vetteladas más absurdas del curso.

La conspiración de las gaviotas 

Los enemigos de Seb también abundan en el reino animal. Así quedó demostrado en el GP de Canadá 2016 cuando unas gaviotas suicidas le hicieron perder tiempo en la pista. Así lo manifestó en público. Te juramos que esto es cierto, por extraño que te parezca.

El bus turístico de Alonso en Bakú

La sombra de Fernando Alonso es muy alargada en La Scuderia y Seb le dedicó otra de sus Vetteladas en el GP de Europa 2016. Dijo por radio que estaba perdiendo temperatura en sus sus neumáticos por culpa del asturiano quien iba delante de él como un bus turístico por Bakú.

Quejas contra los doblados

En el GP de Bélgica 2016 se las tuvo tiesas con Max Verstappen. Declaró al respecto: "tenemos que hablar entre nosotros y respetarnos. Creo que las críticas que ha recibido están justificadas. Algunas de sus maniobras, especialmente en las frenadas, no son las correctas".

Sus lamentos tuvieron continuación durante el GP de Malasia 2016. En Sepang se indignó varias veces con los doblados. Sin embardo fue él quién la lío parda en la primera curva de la prueba al golpear a Rosberg. Algunos corredores como el tulipán negro le pusieron a caldo por radio. 

Al llegar al GP de Japón 2016, una vez más centró  sus ácidos y despectivos comentarios hacia los corredores con vuelta perdida. Parece manía persecutoria.

Incontinencia verbal en México

El cítrico de Heppenheim dejó clara su -mala- educación desde el primer día en el GP de México 2016. Allí se pasó tres pueblos y firmó varias Vetteladas de categoría especial. El asfalto de los Hermanos Rodríguez sacó lo peor del corredor, quien llamó idiota a Fernando Alonso, estúpido a Carlos Sainz, gili....as  a Max Verstappen y además insinuó que Felipe Massa no sabía conducir. Bueno, pues parece que aquellas invectivas no le parecieron suficiente. Y ni corto ni perezoso mandó por radio -lo oyó todo el mundo- a tomar por donde amargan los pepinos al mismísimo Charlie Whiting, director de carrera.

Como dijo el colega holandés de él: "este chico necesita volver al colegio a aprender a hablar bien". Por una vez estamos de acuerdo con Mad Max

Por cierto, habría que recordarle al señor de los mosqueos que en esta temporada no ha conseguido ni una victoria, frente a las tres anoréxicas de la anterior. Mr. Cabreos llegó a Maranello con el mal de altura de sus años en Red Bull. Y se ha dado de bruces con la realidad. Son muchos los que ya echan de menos a Fernando Alonso en Italia y comparan los resultados de uno y otro. Parece que el papel de salvador en La Scuderia que le habían atribuido, le viene un poquito grande. 

Lo sentimos por Seb, pero aquellos momentos de vino y rosas que disfrutaba con la aerodinámica de Adrian Newey son historia. Deberá aprender a gestionar mejor la frustración... y a ser más educado. Porque ser simpático cuando los difusores soplaban por él, era muy sencillo. 

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