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50 años sin Jochen Rindt, el campeón póstumo de la F1

50 años sin Jochen Rindt
Un día como hoy de 1970 fallecía Jochen Rindt al sufrir un accidente en el Circuito de Monza. El piloto austriaco, que obtuvo la corona mundial, se convirtió en esa temporada en el único campeón póstumo de la F1.

Hoy se cumplen medio siglo del fallecimiento de Jochen Rindt, el único campeón póstumo de la F1. Sucedió en el Autodromo Nazionale Monza, escenario del fatídico GP de Italia 1970. Rindt llegó a la décima prueba del curso con posibilidades de coronarse en el feudo lombardo. 

 

Tras vencer de forma incontestable en cinco ( Mónaco, Países Bajos, Francia, Gran Bretaña y Alemania) de las nueve carreras precedentes, comandaba la Clasificación General de Pilotos. Su dominio a los mandos del Lotus era sobresaliente

Sin embargo, Rindt no se encontraba cómodo con el Lotus 72, por lo que pidió al equipo competir en El 'Templo de la Velocidad' con el Lotus 49, modelo al que se había adaptado perfectamente. Pero la solicitud fue denegada por Colin Chapman, ingeniero y capo de la escudería británica. 

Con el fin de aumentar la velocidad del Lotus 72, Chapman y Rindt acordaron retirarle al coche varios de sus alerones. De este arriesgado modo, perseguían conseguir las prestaciones para superar a Ferrari, su gran rival. Y parece que tuvieron éxito, puesto que el Lotus alcanzó el sábado los 330 km/h.

Pero durante la última sesión de prácticas sobrevino la tragedia. El bólido de Jochen apenas pudo trazar el recorrido de la la famosa Parabólica de Monza, continuando recto hacia el muro. El impacto fue brutal.

Una de las primeras personas en llegar al lugar fue su amigo y extrañamente asesor ¡sin fines lucrativos! Bernie Ecclestone. Este regresó del escenario de la colisión consternado portando una zapatilla de su colega en una mano y el casco en la otra.

Acostumbrado a emplear solo cuatro de los cinco anclajes del cinturón de seguridad -en caso de incendio así saldría más rápido de su bólido-, el cuerpo de Rindt se deslizó hacia la parte delante del habitáculo. Precisamente, ésa zona del monoplaza estaba prácticamente desintegrada. El bravo piloto no pudo superar las heridas sufridas y falleció.

Y aunque una investigación determinó que la causa de accidente se debió a una avería en el sistema de frenos. Chapman recibió una lluvia de duras críticas por sus habituales 'soluciones técnicas imaginativas' en las que primaban las prestaciones de los bólidos por encima de la seguridad de sus pilotos.

Tras el fatal suceso, solo restaban 3 pruebas para la conclusión del certamen. El belga Jacky Icks -Ferrari- podía alzarse con el cetro. Pero la victoria del brasileño Emerson Fitipaldi en el GP de Brasil, a los mandos de otro Lotus, le entregó la gloria a Rindt por cinco puntos de ventaja, ésa que no pudo disfrutar en vida.

 

De esta forma ascendió al Olimpo de la Categoría Reina. Porque en la categoría reina muchos son los llamados y muy pocos los elegidos. En concreto, cerca de 1.000 héroes del volante -993 según varias fuentes- han participado en los 949 grandes premios disputados hasta la fecha.

Solo 32 de esos ases han llegado a ser campeones del mundo. Jochen Rindt es uno de ellos aunque pagara el éxito con su vida. Hoy en Top Gear le rendimos un merecido tributo.

El austriaco compitió en la categoría reina del automovilismo entre 1964 y 1970. Participó con Brabbham, Cooper y Lotus en 62 grandes premios. Firmó 6 victorias, 10 poles,13 podios y 3 vueltas rápidas.

 

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