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Recordando al Need for Speed de 1994

The Need for Speed (1994)

El comienzo de una saga inigualable

La saga de videojuegos ‘Need for Speed’ es una de las más famosas del mundo, ampliamente conocida por los amantes del motor. Yo mismo me crie pasando tardes enteras jugando al ‘Need for Speed Underground’ mientras modificaba con todo tipo de kits de carrocería y piezas mecánicas los coches de mi garaje, entre los que se encontraban modelos tan selectos como el Dodge Neon o el Peugeot 206... Neones por doquier, kits de óxido nitroso y vinilos de lo más llamativos. Aquella era la época dorada del ‘tuning’ y todos pasamos por ese momento -de nada sirve negarlo-, pero el comienzo de esta saga fue muy distinto y hoy vamos a recordarlo.

Corría el año 1994 y los videojuegos sufrirían una gran evolución. La Play Station original estaba a punto de cambiarlo todo y se empezaba a notar un notable paso adelante en el realismo de algunos títulos. Fue entonces cuando llegó un nuevo juego que pretendía transmitir la emoción de las carreras, pero más allá de los circuitos: ‘The Need for Speed’.

Una atractiva selección de coches licenciados -todos deportivos- y la idea de correr en carreteras abiertas al tráfico fueron los puntos clave que hicieron que el título tuviera una gran acogida. De hecho, incluso la portada llamaba la atención con el Ferrari 512 TR y el Lamborghini Diablo como protagonistas. No había neones, ni parachoques extravagantes, ni efectos que te hacían sentir en una película de ‘Fast & Furious’ cuando aún trataban sobre coches. Se trataba de exprimir las cualidades de los mejores coches del momento por carreteras de todo tipo, sin que ninguna modificación alterase su comportamiento.

El juego contaba con vídeos reales de los coches de los coches como presentación -probablemente, las piezas visuales más noventeras que se puedan encontrar-, una banda sonora muy peculiar y una buena cantidad de circuitos. En ciertos aspectos, podía recordar al ‘OutRun’, pero ‘The Need for Speed’ tenía su propia fórmula. No pretendía en absoluto ofrecer una simulación de conducción, pero era capaz de trasladar la adrenalina del momento y de ofrecer una experiencia inmersiva con otros elementos como la conducción en primera persona -algo que, sorprendentemente, ya no forma parte de las nuevas entregas- o las persecuciones policiales con escenas de arrestos grabadas con actores.

El título se lanzó inicialmente para la olvidada consola 3DO Interactive Multiplayer, pero posteriormente llegó a otras como la PlayStation o la Sega Saturn. Quizás, al verlo en 2021 pueda no sorprendernos tanto, pero en 1994 supuso toda una revolución y el nacimiento de uno de los grandes entre los videojuegos de conducción.

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