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Prueba Volvo XC60 2017: Thor golpea fuerte

Y los Audi Q5 o BMW X3 sacan el escudo…

Imagen de perfil de David López

Voy a empezar la prueba del Volvo XC60 2017 y me invade la misma sensación que cuando probé el nuevo Audi Q5 nuevo hace unos días: ¡es como su hermano mayor, pero con una talla menos! Eso, lejos de ser una crítica, en ambos casos se convierte en toda una virtud, pues tanto Volvo XC90 como Audi Q7 están entre los mejores SUV del momento por imagen, tecnología y comportamiento.

Tres virtudes que aparecen también en un Volvo XC60 2017 que adopta la nueva estética de la familia Volvo, con ese poderoso frontal con ópticas inspiradas en el martillo de Thor y un diseño que le hace parecer más pequeño cuando en realidad es más grande. Alcanza una longitud de 4,68 metros, mide 1,99 metros de ancho (2,11 m con los retrovisores) y cuenta con una distancia entre ejes de 2,86 metros. De esta forma, es unos 4 cm más largo que el anterior XC60 y unos 27 cm más corto que el XC90. Es decir, la imagen de fuera engaña: parece más contenido en dimensiones cuando realmente es más grande. Esa impresión se corrobora en el interior, donde gracias al aumento de la distancia entre ejes (caso 10 cms más), el espacio para las piernas es más generoso.

Interior del nuevo Volvo XC60 2017

Conoce el nuevo Volvo XC60 en seis cómodos pasos

La presentación del interior ha ganado muchos enteros y no se parece en nada a la del modelo al que sustituye y que ya llevaba 8 años en el mercado. Ahora estrena la gran pantalla en forma de tablet que montó por primera vez el Volvo XC90 y su aspecto general resulta mucho más premium. Disfruta además de la última evolución del sistema de información y entretenimiento de la marca, compatible tanto con Android Auto como con Apple CarPlay.

 

 

A nivel de seguridad, el nuevo XC60 2017 entra de lleno en el compromiso que la marca sueca planteó hace unos años con la seguridad y por el que se planteó el ambicioso objetivo de que no haya fallecidos en una accidente con un coche suyo en 2020. Por ello cuenta con multitud de asistentes de conducción que ayudan a mejorar la seguridad y que, entre otras cuestiones, incluyen el llamado Steer Assist que es capaz de evitar una colisión girando la dirección en combinación con el sistema City Safety y del avisador de ángulo muerto. Otro elemento destacable de equipamiento es el Pilot Assist, el asistente de conducción semi-autónoma de la marca, que es capaz de frenar, acelerar y mantener el coche dentro del carril a velocidades de hasta 130 km/h.

De serie, además, monta asistencia a la dirección en el City Safety, que ayuda al conductor a variar la trayectoria en caso de que tenga que esquivar una colisión. Gracias a este sistema, en Suecia se ha reducido un 40 por ciento las colisiones en ciudad. 

La gama mecánica está compuesta por cuatro variantes, bloques de cuatro cilindros y 2.0 litros de cilindrada. En gasolina, están el T5 de 254 CV y el T6 de 320 CV. En diésel se puede elegir entre el D4 de 190 CV y el D5 de 235 CV. También habrá un híbrido enchufable con 45 kilómetros de autonomía eléctrica, el el T8 de 407 CV y 640 Nm.

Al volante de un XC60 T6

En esta prueba del Volvo XC60 me he puesto a los mandos del T6, un bloque muy fino en su rendimiento. Ayudado además por una gran insonorización, consigue que circular al volante sea una experiencia de verdad premium. Aquí supera a Mercedes y se pone al nivel de Audi. Vuelve la sensación de XC90 pequeño y eso tiene su beneficio, pues pesar 200 kilos menos, tener un centro de gravedad más bajo y una dimensiones más contenidas hace que su pisada sea muy estable. Tiene cinco modos de conducción: AWD (tracción a las cuatro ruedas), Comfort (modo Eco), Hybrid (pensado para el uso diario), Dynamic (enfatiza el carácter dinámico del modelo) y Off Road. La diferencia entre el Comfort y Dymanic es muy notable en marcha, pues no solo baja la altura de la carrocería 4 cms, sino que cambia el sonido, la respuesta del acelerador y los tiempos de cambio. Es una de las cosas que más me han gustado.

También he podido probar el D5 de 235 CV que, lógicamente, es más ruidoso, pero cuenta con una función "power" que mejora su respuesta en baja en caso de necesidad de fuerza extra. Luego estira con limpieza y tiene un rango de uso realmente amplio. El cambio automático de ocho de velocidades (hasta el año que viene no llegan los manuales) contribuye a esa sensación de refinamiento general, incluso en la variante diésel. Su consumo, eso sí, en conducción real a velocidades legales.se va los siete litros de media.

El nuevo Volvo XC60 ya está a la venta. Por ahora se vende con los motores que te comentaba arriba y desde 51.100 euros. En noviembre llegarán variantes de tracción delantera y en primavera de 2018 ampliará la gama con un D2 de 150 CV 2AWD que costará 39.900 euros. Con este precio, sus rivales pueden echarse a temblar...

 

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