¿Grande y verde? Probamos el Volvo XC90 T8 híbrido

El Volvo XC90 T8 es híbrido, es el más potente, es el más ecológico y también es el más caro. ¿Es la mejor opción?

¡Wow! ¿Doble mecánica? ¡Eso suena a algún invento loco propio de Top Gear!

Sonar suena, pero lo que lleva el Volvo XC90 T8 híbrido bajo el capó es un ejemplo perfecto de ingeniería moderna, útil y respetuosa tanto con el placer de conducción como con el medio ambiente. Los dos motores son protagonistas por igual y ya te adelanto que el 8 del nombre no tiene nada que ver con los cilindros de uno u otro. En el eje delantero se encuentra un cuatro cilindros de dos litros sobrealimentado, mientras que en el trasero, un motor eléctrico es el protagonista. Por lo tanto, cada uno moviendo un eje, hace que este XC90 T8 sea un coche con tracción integral electrónica, sustituyendo el árbol de transmisión bajo el coche por un enjambre de baterías.

Si el XC90 ya es tracción integral, ¿cuál es el objetivo de esta versión híbrida?

El ahorro energético y el respeto al medio ambiente. No obstante, ya te adelanto que el principal motivo es el ahorro de impuestos en aquellos países (muchos dentro de la Unión Europea) que favorecen la compra de coches híbridos o eléctricos.

Entonces, ¿no ahorra combustible?

Bueno, las cifras del XC90 T8 están sobre la mesa. En teoría, puede recorrer 43 km de manera completamente eléctrica, pero en la vida real, mi mejor dato han sido 29 kilómetros. Tras el apoyo eléctrico, encontramos un motor de gasolina que debe mover un coche grande y pesado: con este he conseguido un consumo medio de algo más de nueve litros a los cien.

Quizá deberías echar un vistazo a otro modelo muy calmado: el nuevo Range Rover Velar

En este caso, ocurre como en la mayoría de este tipo de modelos: depende el tipo de tus desplazamientos. Si utilizas el coche para ir a trabajar a diario a una distancia de unos 20 o 25 km, después tienes un garaje para cargarlo y apenas sales del modo eléctrico, es una opción genial, ya que también te permite realizar largos viajes gracias al motor de combustión en ocasiones puntuales, que corre bastante y no consume demasiado para este tipo de vehículos.

¿Todas las ventajas son fiscales?

Bueno, no todas, como te he dicho, si cumples una serie de condiciones, este coche es muy interesante. Pero sí, en comparación, los mayores beneficios son fiscales, por ejemplo, en Reino Unido, gracias a los 49 g/km de CO2 que homologa, pagarás una risa en cuanto a impuestos y podrás entrar al centro de Londres completamente gratis.

Hay que tener en cuenta que otras versiones híbridas enchufables no tienen un sobrecoste tan evidente comparadas con las versiones diésel tradicionales: en el Volvo XC90 T8 la diferencia es importante y necesitarás pensarlo muy bien y hacer muchos números antes de tomar una decisión

Pero, ¿son comparables?

Ahí es donde está el ‘quid de la cuestión’. El Volvo XC90 T8 es la versión que más ahorra de la gama, pero a su vez, también hace las funciones de versión más potente y lujosa. Si medimos nuestra compra únicamente por el ahorro, posiblemente, como te he dicho, a no ser que cumplas unas condiciones determinadas o tengas muchas ventajas fiscales, un diésel sea mejor opción. Pero si estás buscando un SUV potente (408 CV combinados) con unas prestaciones de primera (de 0 a 100 en 5,6 segundos) y una imagen muy cañera, esta debe ser tu compra.

Y es que el motor de gasolina, por sí solo, ya produce 320 CV. La decisión es evidente si eres de los que hasta ahora se hubiese comprado la versión de gasolina más potente. Este Volvo XC90 T8 es perfecto para ti. Si lo que buscas es ahorrar, creo que en España te puede salir más barato comprar el D5 con 224 CV y un consumo medio de 5,7 litros a los cien: con el mismo nivel de equipamiento, estamos hablando de una diferencia de 20.000 euros a favor del diésel.

¿Es un buen coche o no?

Por supuesto, el XC90 T8 es un coche que te conquistará por su exquisito interior, muy bien resuelto y a la última en cuanto tecnología. Su habitáculo es amplio y puede acoger a siete ocupantes. Además, su suspensión filtra muy bien sin comprometer un aceptable nivel dinámico y gracias a sus excelentes asientos, se pueden recorrer grandes distancias sin que tu espalda sufra lo más mínimo.

Esta versión T8 me ha encantado, el funcionamiento de su motor es suave y su nivel de prestaciones, de primer nivel: ¡es más rápido que un León Cupra! Ahora bien, si te interesa, te tocará sentarte frente a una calculadora y hacer números.

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