Prueba Citroën C4 Cactus BlueHDi 100 S&S ETG6

He conducido uno de los compactos más vendidos de España y en esta prueba del Citroën C4 Cactus te cuento si es práctico y económico y si eso afecta al confort.

7 10

Nuestro veredicto

Tengo una semana por delante para disfrutar de la prueba del Citroën C4 Cactus BlueHDi 100 S&S ETG6. A priori no es un coche que puedas esperar que probemos en Top Gear, pero resulta interesante ver dónde reside el éxito del compacto francés.

El C4 Cactus es un coche que o te gusta a primera vista o ya no te convence nunca. Las famosas piezas de plástico llamadas ‘airbumps’ que puedes encontrar en los laterales del coche son muy novedosas en el mercado del automóvil y no gustan a todo el mundo por prácticas que sean (según Citroën) A mí me gusta, y además el saber que se hace en Madrid (en la fábrica del barrio de Villaverde concretamente) hace que gane ya de entrada varios puntos. Sí, es un coche francés, pero que tiene un toque 100% chulapo.

¿Arrancamos?

Espera, que primero quiero comentarte cómo es su interior. Los asientos delanteros son bastante cómodos y la calidad de los acabados es mejor de lo que esperaba, con mucho plástico, pero al menos en la parte delantera de buena calidad. La banqueta trasera del Citroën C4 Cactus BlueHDi 100 S&S ETG6 era fraccionable en el acabado Shine Edition que probé.

En la parte trasera es donde obtiene la peor nota, puesto que también contaba con techo solar, pero éste carecía de cortinilla, con lo que las temperaturas que puede alcanzar hacen incómodos los trayectos para los pasajeros que vayan atrás. Te recuerdo que no cuenta con salidas de climatización traseras y para dificultar aún más aquello de no salir cocido, la marca francesa ha apostado por unas ventanas traseras de apertura de tipo compás que hacen poco por ventilar el coche. Según la marca son cómodas, pero como no podía ser de otra manera lo único que se pretende es bajar costes y el peso.

Palos aparte, en la prueba del Cactus he podido comprobar que su espacio tanto interior como la capacidad del maletero son más que aceptables para un coche de su tamaño.

Ahora sí, encendemos el motor.

El motor de 100 CV BlueHDI no debería tener problemas para mover el coche y empezamos con algo bueno. Es poco rumoroso y en el interior no se transmiten apenas vibraciones. Si hay algún dato que destaca en su ficha técnica es el consumo: 3,4 litros es un dato muy bueno, pero durante la prueba del Citroën C4 yo he sacado una media de 6,2 litros.

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Lo que no es bueno es el cambio automático ETG6. Se aleja y bastante de la suavidad de otros de la competencia. Mucha gente confunde el freno de mano con la palanca de cambios, pero la realidad es que no hay dicha palanca. Hay sólo dos botones: uno para activar la marcha adelante y otro para la marcha atrás. El embrague pilotado no interfiere de manera perceptible, pero al pisar el acelerador o si la demanda de fuerza es mayor, empiezan las sacudidas.

Acostumbrado a esas reacciones el modelo francés resulta muy confortable en marcha, con un tacto bien conocido en Citroën. Eso sí, no le pidas deportividad porque está muy lejos de ella, aunque tampoco la busque, cierto es, pero recuerda que esto es Top Gear…

¿Qué más me cuentas?

La dirección tiene bastante desmultiplicación y es tan suave que podrías hacer las maniobras cogiendo el volante con dos dedos. Otro guiño a facilitarte las cosas en el día a día, uno de sus objetivos. También es muy adecuada para la conducción en ciudad y aunque en carretera es bastante menos efectiva, resulta confortable a cualquier velocidad.

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Te contaría algo más de las sensaciones del motor, como a cuántas vueltas gira el motor a 120 km/h, pero no puedo porque el tablero central ¡no tiene cuentarrevoluciones! Parece que Citroën lo tiene tan claro como yo: el C4 Cactus no es un coche para los amantes de la conducción deportiva, sino para alguien que busque sobre todo un coche amplio, sencillo, cómodo y de estética diferente.

Conclusión

Si estás pensando en cambiar de coche, seguramente estés barajando un SUV como una de tus alternativas. El C4 Cactus no responde exactamente a ese patrón, pero tiene cierto aire crossover y una posición de conducción más elevada. Además, te puede encajar si tu presupuesto es ajustado.

En definitiva, el Citroën C4 Cactus con el motor BlueHDI de 100 CV y caja de cambios ETG6 es un buen producto... con luces y sombras. En el primer apartado destacan un diseño exterior muy moderno y divertido, un interior amplio y unos consumos ajustados. Además, resulta cómodo y con suficiente potencia. Eso sí, tiene detalles poco comprensibles, como la ausencia de una cortinilla en el techo, de un cuentavueltas en la consola central, la apertura de las ventanas traseras y sobre todo el funcionamiento de la caja ETG6.

Por 21.000 euros (sin descuentos) tienes el Citroën C4 Cactus con el motor de 100 CV HDi ETG6 en el acabado Shine Edition que es el más alto de la gama. Por supuesto tienes opciones mucho más económicas dentro del mismo modelo.

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