Así es el nuevo juego de carreras para el ZX Spectrum

No hemos vuelto a los 80, pero casi
Los videojuegos antiguos tienen un toque que los hace especiales, y no, no es algo que digamos solo por nostalgia. Normalmente, si queremos jugar a un juego así, debemos hacernos con una consola antigua o un emulador y conformarnos con los que se lanzaron hace años. Sin embargo, a veces podemos tener la suerte de contar con nuevos títulos que mantienen esa esencia retro, y este es el caso.
Este es un juego de carreras lanzado ahora nada más y nada menos que para el Sinclair ZX Spectrum, el mítico ordenador lanzado en 1982. Se llama Travel Through Time Volume 1: Northern Lights, y es obra de la compañía rusa Zosya Entertainment, especializada en crear videojuegos retro.
Más allá de los gustos de cada uno, es evidente que el resultado es espectacular. No vamos a encontrar texturas en alta definición, ray-tracing o cinemáticas que cueste distinguir de una escena del mundo real. No, esto es otra cosa. Es un regreso a un tiempo en el que los videojuegos eran algo mucho más simple y rudimentario, pero que eran capaces de mantener a muchos niños -y a más de un adulto- pegados durante horas frente al televisor del salón.
Y lo cierto es que esto no es un juego que solo tenga estética retro, sino que la experiencia es completa. Es decir, no esperéis poder conducir un Bugatti Veyron o un Lamborghini Huracán, sino más bien otros modelos más acordes a la época: Volkswagen Beetle, Volvo P1800, Renault Dauphine... Una selección de lo más interesante.
Así que, si queréis echarle el guante al último título para el Spectrum -quién pensaba que volveríamos a leer algo así-, no os lo penséis demasiado y aprovechad la oportunidad. Pero no olvidéis que antes tendréis que comprar uno de aquellos ordenadores, lo que puede no ser tan sencillo actualmente.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor