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Un Koenigsegg One:1 súper raro, a subasta. Otra vez

¿Perdiste tu oportunidad hace un par de meses? Tranquilo, está disponible otra vez.

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No es muy frecuente que obtengas una segunda oportunidad de algo catalogado como único en la vida, como este Koenigsegg One:1. Pero, como ocurre con la mayoría de los problemas modernos, una cuenta corriente con varios millones de euros permite que los trenes exclusivos pasen dos veces por delante de tu puerta.

Te lo decimos porque a lo mejor perdiste la ocasión de hacerte con este coche, salido de otro mundo, cuando se puso a la venta hace un par de meses. No te preocupes, porque ante ti se presenta otra oportunidad de llevarte a casa el primer vehículo de producción que ha roto la codiciada barrera 1 CV/kg, redefiniendo, de paso, lo que significa ser un hiperdeportivo. Koenisegg dice que estamos ante el “primer megadeportivo del mundo”, un adjetivo que no creemos que se ponga de moda, pero estarás contento al saber que no mienten.

¡Quieto todo el mundo! El Koenigsegg One:1 volverá a Nürburgring.

Así… ¿qué convierte el One:1 en algo tan especial? Bien, obviamente, la relación 1 CV/kg. Esta cifra se debe, sobre todo, a su motor 5.0 V8 con 1.358 CV. Eso son 1.000 kW en la nueva moneda, también conocida como un megavatio, unidad de medida normalmente reservada a las centrales eléctricas. Y, mejor que permitir que esta fuerza titánica se pierda, el One:1 utiliza un montón de piezas inteligentes y con un peso pluma -suspensión y aerodinámica activas, llantas huecas de fibra de carbono y piezas de titanio realizadas en impresora 3D, por ejemplo- que ayudan a mantener la báscula a raya. El resultado es que el Koenigsegg One:1 pasará de 0 a 400 km/h y de ahí a 0 de nuevo en 30 segundos. Si le das rienda suelta, el One:1 puede llegar a los 440 km/h. Considera esa clase de velocidad un momento. Exacto.

 

 

Por supuesto, llevarte a casa un coche de esta magnitud tiene un coste asociado. Se puso a la venta en mayo por 5 millones de euros, pero ahora se cotiza en 5,6 millones, lo que puede ser debido a la debilidad de la libra (moneda de origen) o a la excepcional rareza de este superdeportivo superlativo. ¿Cómo de raro? Bueno, sólo hay siete One:1 fabricados. Eso ya es muy extraño. Pero éste en particular va un paso más allá, pues se trata de la versión prototipo y tiene una historia tras él.

Estás ante el Koenigsegg que nos volvió locos en el Salón de Ginebra. Este One:1 fue para el que Christian Koenigsegg y su equipo desarrollaron el motor sorprendente y las mencionadas suspensión y aerodinámica activas. También es la unidad que destrozó los récords de vuelta para un coche de producción en Suzuka y Spa Francorchamps. Ha vivido mucho, desde luego. Y todo eso lo hace el One:1 más interesante; es como la diferencia que hay entre un Rolex normal y el que Sir Edmun Hillary subió a la cima del mundo.

Sin embargo, a diferencia del Oyster Perpetual que viajó felizmente al Everest, no creas que este Koenigsegg está destinado a un museo, preparado para pasar su vejez en una caja herméticamente sellada. Los mercantes de la velocidad con base en Surrey, SuperVettura, dicen que incluso con 11.400 (rigurosos) kilómetros en su marcador, el prototipo One:1 ha pasado por una revisión en fábrica y está preparado para todos los kilómetros que aguante tu carné de conducir. ¿Quién está listo para un pedazo de historia de 440 km/h?

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