Los Porsche 911 R ya son más caros. Lo dice este señor

Si te sobra la pasta, invierte en un superdeportivo.

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

Texto: Stephen Dobie

El mercado de los superdeportivos (al que pertenece, sin duda, el Porsche 911 R) parece ser una gran fuente de beneficios ahora mismo. Los coches más caros, cada día son más caros: eso sí, necesitas mucha pasta para invertir, claro. Top Gear ha hablado con David Rai, jefe del concesionario especializado en coches de altas prestaciones GVE London para saber qué está pasando en este sector y por qué los vehículos premium son tan deseados actualmente.

“Hace dos años compré un Ferrari 458 Speciale, poco después de que se lanzara”, nos cuenta. “En esa época, los distribuidores intentaban quitárselos de encima. Pagué 256.400 euros. La gente aún no era plenamente consciente de lo que significaba una edición limitada. No había tanto énfasis sobre ellas, pues estábamos saliendo de la recesión. Pero entonces Ferrari anunció que terminaba su producción y nos dimos cuenta de que era el último V8 de carburación. El mercado se volvió loco y su valor subió a los 461.000 euros”, añade.

“Las personas están pensando ‘en lugar de meter mi dinero en el banco, si puedo conseguir ese coche y mantenerlo en una burbuja durante diez años, realizando las revisiones correspondientes, sé que valdrá una fortuna cuando decida venderlo’”, nos cuenta.

¿Por eso la gente compra vehículos como éste… o adquieren algún Ferrari Speciale para dedicarlo a lo que se supone que deberían hacer con él, ya sabes, divertirse? “Creo que es un poco de cada cosa”, nos dice David. “¡Sería una pena simplemente mirarlo y no conducirlo! Conozco personas que llevan de cuando en cuando sus Speciale a un circuito”, asegura. “Pero, como distribuidor, cuando nos interesamos por estos automóviles, tenemos una serie de preguntas para los vendedores; una de ellas es si alguna vez han pisado un trazado. Si la respuesta es ‘sí’, para nosotros significa que hemos de examinar muchos más puntos”, confiesa.

Los coches premium son un gran tema de discusión en el mundo de los vehículos prestacionales. Y, por supuesto, el Porsche Cayman GT4 -que pronto llegó a manos de estos especialistas por 60.000 euros más de los 99.000 que costaba según el importe base- es el principal ejemplo.

“Cuando se lanzó el GT4, todo el mundo se volvió loco. Aparecían con cuentagotas, así que la gente estaba dispuesta a pagar un recargo muy serio por ellos; los precios que se manejaban eran un valor excelente. Pero Porsche destinó un par a Reino Unido y ahora hay unos 400 en sus carreteras. Con el tiempo, los importes han pasado de los 130.000 euros que se daban por uno tope de gama a 120.500”, asegura.

Todavía es una leña, desde luego. ¿Habrá oportunidad de regatear? “Si tenemos este GT4 dentro de un mes, consideraremos que llegan las estaciones frías y que la gente que se ha divertido en estos Porsche durante el verano pensará en vender los suyos. Así que quizá haya espacio para el regateo cuando nos acerquemos al invierno”, aclara.

Y ¿qué ocurre con esas personas que compran estos vehículos únicamente para sacar beneficio? “Algunos son lo suficientemente privilegiados para ser buenos clientes de Ferrari, Lamborghini o Porsche; incluso aunque no estén realmente interesados en los modelos que estás ofreciendo, los comprarán porque saben que pueden convertirse en dinero. El caso del Porsche 911 R es ridículo. He visto unidades que han sido pactadas a 530.000 euros. El precio según tarifa de ese coche es, creo, de 217.469 euros. ¡315.000 euros más es algo increíble!”, añade.

Por lo tanto… ¿qué hay a un importe razonable por ahí? “Mi comprador cree que el McLaren 12C. Han bajado hasta un coste asequible. Si quieres disfrutarlo y que todavía conserve un buen valor residual después, es un vehículo adecuado para invertir. Y como es el primer modelo de producción masiva de la marca, valdrá un buen pellizco a largo plazo”, explica.

Lo has leído aquí primero, querido usuario: el McLaren 12C. Una ganga entre los coches usados…

Lecturas recomendadas