Por qué no habrá un Subaru BRZ Turbo

¿Seguro, señores de Subaru? ¿Seguro?

Un Subaru BRZ Turbo era algo lógico, parecía simplemente cuestión de tiempo que apareciera. Así lo pensábamos todos desde su lanzamiento en 2013. Pero el BRZ STI (era una de las posibilidades para su nombre) nunca llegó y, a tenor de la conversación que han tenido los chicos de carbuzz.com con el responsable de Planificación de Producto de Subaru en América, Todd Hill, nunca lo hará. Bueno, no de la mano de la marca. Los tuneros preparadores son otra historia.

Durante esta charla, el Sr. Hill es preguntado directamente por el Subaru BRZ Turbo y, aunque su negación no es definitiva, su respuesta general deja muy claro que un kit del propio fabricante japonés no se llevará a cabo. ¿Por qué? Hay un par de razones, pero la principal es que un BRZ con estas características sería “un coche completamente diferente”. Añadir este elemento, según Hill, “sumaria peso y el precio subiría… y nunca hemos pretendido hacer un vehículo con una aceleración impactante en línea recta”, como un Ford Mustang o un Chevrolet Camaro.

Hill señala que debemos pensar en el modelo de un modo práctico, considerando además su motor bóxer. Un turbo, al menos tal y como Subaru lo plantearía, sencillamente “no encajaría. Ajustarlo bajo el capó sería todo un proyecto. Siempre estoy a favor de una mayor potencia, pero este elemento cambiaría demasiado el vehículo”, explica. También recuerda a la web que la marca nipona ha explorado lo lejos que puede llegar la mecánica de este coche de varias formas.

Muy bien, ¿qué tal entonces un Subaru BRZ con tracción total? “No hay forma de hacer algo así. Ahora mismo, el reparto de pesos y el centro de gravedad de este automóvil es digno de un superdeportivo”. Y un sistema 4x4 arruinaría esta característica. Así que el resumen de los planes de la marca para el BRZ es, más o menos: “Estamos contentos tal y como está”.

Los amantes de las prestaciones tienen, al menos, el Performance Pack que se ofrecerá el año que viene en ciertos modelos (y en Estados Unidos, de momento): incluye frenos Brembo, modificaciones en la suspensión y llantas algo más grandes. Asimismo, se ha reprogramado el control de estabilidad. Ninguna de estas mejoras estará disponible para su gemelo, el Toyota GT86.

Nuestros amigos de carbuzz.com también quisieron saber si habría una segunda generación del Subaru BRZ, pero Hill no hizo comentarios. Así que ya sabes: si deseas un turbo asociado al motor bóxer de tu vehículo deportivo y no te apetece pasar por las manos de un preparador de coches, siempre tienes la opción de comprar un Porsche 718 Cayman. Que cuesta el doble.

 

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