Prueba: Chevrolet Camaro SS 2016

Su V8 te hace sacar una sonrisa cada vez que rozas el pedal. Su diseño te pone malo al verlo a lo lejos. Por primera vez su chasis es redondo. ¿El coche perfecto?

8 10

Nuestro veredicto

¿Qué es esto?

Se trata de la versión V8 del Chevrolet Camaro, uno de los ’muscle car’ más representativos del mercado americano. Tuvimos una pequeña toma de contacto a finales del año pasado y nos impresionó, eso sí, con matices (las levas del cambio eran algo lentas, la visión trasera era bastante mala y la nueva consola central no parece todo lo moderna que debería).

Alucina: este Camaro de 10.140 CV hace el 0 a 530 km/h en cuatro segundos.

Hoy, tras meses de espera, voy a probarlo a fondo, buscando todos los secretos de esta bestia en un uso cotidiano, ¿qué mejor manera de encontrar errores que de camino al Carrefour?

Antes de empezar esta prueba deja que te refresque un poco la memoria: esta sexta generación del Camaro se asienta ahora sobre una nueva plataforma con amortiguación adaptativa que comparte con el divertido Cadillac ATS-V. Pero el Camaro SS tiene una cosa mejor: bajo su capó se esconde un gigantesco V8 y no un V6 sobrealimentado hijo del downsizing.

¿Manual o automático?

Decidí conducir un Camaro SS con cambio automático. Quizás sea menos emocionante pero es más auténtico en este tipo de coches y, de paso, quería comprobar si la lentitud del cambio con las levas seguía presente. La respuesta es que no, ya no. Ahora el cambio secuencial es más rápido y efectivo, no es tan instantáneo como el de otras cajas automáticas, pero es sobradamente gratificante.

¿También mejora el resto de problemas?

Para mejorar la visibilidad puedes jugar con la posición del asiento y con los espejos, además de acudir a la gran cantidad de sensores y cámaras con los que puedes contar. Puede llegar a ser aceptable pero la visibilidad general del coche no es su punto fuerte, ni creo que quiera serlo. En cuanto a la pantalla, sigue manteniendo esa curiosa inclinación: no es la mejor posición hablando de ergonomía pero al cabo de un rato te olvidas de este detalle, así que tampoco será tan importante.

¿Y qué tal el V8?

Con todos los respetos para el V6 y el 2.0 turbo que puede montar el Camaro, es realmente el V8 el motor que saca a relucir toda la esencia de este coche, su aspecto, su comportamiento, su sonido. Es una experiencia y con otros motores esta puede quedar descafeinada. Desde el segundo uno, cuando arrancas esta bestia de 6,2 litros, la sonrisa aparece en tu cara y esta no hace más que agrandarse y agrandarse.

¿Tan bueno es?

Con 460 CV y suficiente par para arrastrar cualquier cosa, este V8 ruge como un auténtico león, como te esperas de un 'muscle car'. Hundir el pedal derecho del Chevrolet Camaro SS 2016 te provoca un cosquilleo en el estómago, acompañado por una ligera vibración general que todavía emociona más al volante. Lo mejor de todo es que, a diferencia de antaño, hoy el magnífico chasis del Camaro soporta perfectamente todo el torrente de potencia del motor y ya no es solamente un coche perfecto para ir recto, también te lo puedes pasar en grande cuando llegan las curvas.

Quizás en un primer momento pude criticar a este coche por tener un chasis demasiado refinado, pero me equivocaba, es refinado pero te permite seguir sintiendo las emociones que un coche así te debe dar.

¿De verdad?

Sí, de verdad. El motor tiene suficiente potencia para desbocar al chasis cuando quieres pasártelo bien. Solamente tienes que dar más gas del debido en situaciones complicadas, pero a diferencia de antes, ahora tienes un mayor control. Es decir, es un gamberro pero más inteligente. Al tomar una curva en el modelo anterior, si querías guerra podías terminar en una cuneta. Ahora, lo que haces es retarte para tomar esa misma curva cada vez más rápido y dejando una mayor estela de humo. Un gamberrismo más controlado, pero gamberrismo al fin y al cabo.

Suena divertido, pero no es tan bueno como un Mustang V8, ¿no?

Sin haberlos conducido cara a cara, me da la impresión que este Camaro SS 2016 es más rápido y mejor dinámicamente que el Ford Mustang. Balancea menos, mantiene mejor la trazada y en general es más refinado. Creo que estaría más cerca del Mustang GT350 que del GT ‘normal’. E incluso este creo que tendría serias dificultades para seguir el ritmo de este Camaro V8 en el modo ‘Track’.

¿Debería comprarme uno?

Lamentablemente, a diferencia del Mustang, este Camaro no está a la venta en España. Dicho esto, sí, debes comprarte uno si quieres comprarte un ‘muscle car’. El Dodge Challenger Hellcat quizás se pase de salvaje y el Mustang GT350 es demasiado caro. Este Chevrolet Camaro SS 2016 es una combinación perfecta de potencia y gran puesta a punto. Un coche que te hace sacar una sonrisa incluso antes de montarte en él, gracias a un diseño muy musculoso y poderoso. A día de hoy, esta nueva evolución, permite al Camaro colocarse en la cúspide de los deportivos americanos, eso sí, siempre, SIEMPRE, con el motor V8. No lo dudes.

Lecturas recomendadas