Galería de fotos: cómo construir el coche de Batman

Si tienes suficiente dinero y un ingeniero que antes haya trabajado en Koenigsegg, puedes crear tu propio coche de Batman y sentirte como el Caballero Oscuro.

¿Quieres dar una vuelta en el nuevo Batmóvil? Te llevo.

Bruce Wayne tiene un curro que mola. Billonario de día, Batman de noche… y un par de bonus extraoficiales que te dejan tieso. Entre ellos, el mejor es el Batmóvil, sin duda.

Pero mira por dónde, resulta que ya no necesitas empadronarte en Gotham para tener el coche de Batman. Si cuentas con la suficiente cantidad de dinero, un Lamborghini Gallardo de sobra y un ingeniero que antes haya trabajado en Koenigsegg (será tu Lucius Fox), puedes crear un supercoche de fibra de carbono que ruede legalmente por las carreteras. Sólo tienes que preguntar a los tipos del equipo Galag -este año han participado en la Gumball 3000-, quienes hicieron eso exactamente.

Como puedes ver, no es el Tumbler o el vehículo blindado con rango militar de Batman vs. Superman. Este Batmóvil está basado en la máquina que aparecía en el videojuego Arkham Knight. Y debemos decir: ¿no es alucinante?

Construido por el vikingo de la automoción Leif Tufvesson (el hombre que crea locos deportivos a partir de trozos de Volvo antiguos), la carrocería de fibra de carbono está diseñada a medida mediante ordenador -programa CAD, por si estabas interesado-. Los moldes a escala real se rellenan con el material y se entrelazan para formar paneles ligeros, pero muy resistentes.

Una vez que has saltado a su interior y cerrado el toldo del habitáculo, debes saber que hay suficiente espacio para ti y para cualquier compañero al que le guste vestirse como a Robin. El primer objetivo del coche de Batman es alardear en la Gumball, así que se ha diseñado con el fin de parecer atroz, pero manteniendo el confort. Por eso está envuelto en suave cuero negro, lleva un material traslúcido (¿un film adhesivo?) y tiene unas llamativas costuras doradas. Está equipado con comodidades que incluyen el climatizador, la dirección asistida y un sistema de sonido gigante en el que puedes poner la cabecera de la serie Batman en bucle.

Mide 3,4 metros de longitud, 2,5 de anchura y cuenta con unas ruedas de 26”. El brutal chasis tubular añade, ejem… presencia en la carretera. Propulsado por un 5.2 V10 sacado de un Lamborghini Gallardo –y conectado a una transmisión manual robotizada-, suena familiar, pero no se parece a nada que hayas visto.

Para asegurarse de que no se sale del asfalto o la pista, lleva suspensión independiente con doble brazo en el eje posterior y elementos de aluminio diseñados específicamente en el delantero. Son cosas muy adecuadas en un proyecto personal adecuadamente construido.

Así que, niños, no dejéis que vuestros padres os digan que no podéis ser Batman cuando seáis mayores. Sólo necesitáis hacer un montón de dinero antes.

Fotos: GF Williams/Caresto

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