¿Pagarías 8.000 euros por un Honda NSX que ha estado bajo el fondo de un río durante 15 años?

Honda NSX sacado de un río

Gustavo López Sirvent

Pues Helix Auto Works, sí. Esta empresa de restauración estadounidense va a tratar de devolver a la vida a este deportivo oxidado y derruido

¿Pagarías 8.000 euros por un coche que ha estado en el fondo de un río durante 15 años? Pues dentro de las muchas excentricidades que tienen los estadounidenses te responderemos que sí, los han pagado. Tenemos que viajar hasta Carolina del Norte para encontrarnos al ¿valiente? ¿inconsciente? que ha decidido que un Honda NSX oxidado y derruido pueda ser restaurado.

Helix Auto Works, una empresa dedicada a la restauración y preparación de coches norteamericana, se aventuró el pasado 10 de marzo a pagar dicha cantidad y a tratar de dar vida a, podríamos decir, un imposible. El nuevo propietario es consciente de que sea probable que el coche sea irrecuperable dado el nivel de corrosión, barrio y daño estructural que tiene.

No se sabe cómo acabó este Honda en el fondo del río Yadkin a su paso por la localidad de Linwood, en Carolina del Norte, pero lo que sí se sabe es que llevaba bajo el agua desde el año 2003 sin que nadie denunciase su desaparición. 

En 2019, el coche fue descubierto por los servicios de emergencia durante la búsqueda de una persona desaparecida y fue recuperado del río por los bomberos de la localidad de Churchland.

Si ya el exterior del coche sufre un deterioro mayúsculo, imagínate cómo debe estar su motor, que en origen era un bloque 3.0 V6 VTEC atmosférico que desarrollaba unos potentes 280 CV. Como debes pensar, para que ese propulsor vuelva a rugir deberá restaurarse por completo y desde cero, ya que no cabe otra opción posible.

Historia del Honda NSX

El Honda NSX se convirtió en uno de los coches referentes en el segmento de los deportivos de los años 90. Empezó a fabricarse a finales de los años 80, pero las primeras unidades llegaron a los concesionarios en 1990. Estuvo en producción hasta 2005 tanto en versiones Honda como en variantes Acura (que es como se conocía en Estados Unidos).

El NSX fue el primer coche de producción que se construyó con un chasis monocasco hecho totalmente en aluminio. Tenía una dirección asistida electrónica, un sistema electrónico de control Drive-by-wire para la mariposa de admisión, el citado motor 3.0 V6 VTEC que alcanzaba las 8.000 rpm y culatas de aleación de aluminio ligera con las bielas de titanio.

Además, se fabricaron versiones de carreras del coche hasta finales de 2009, a pesar de haber cesado la producción cuatro años antes. Según los datos que se manejan, casi 19.000 personas han tenido en sus manos el volante de un NSX nuevo de primera y segunda generación.