5 accidentes de F1 que cambiaron su seguridad... y la historia

Hoy te presentamos los 5 accidentes de F1 que cambiaron sus medidas de seguridad y... la historia deportiva de la competición. Los siniestros de Roger Williamson (Holanda 1973), Ronnie Peterson (Italia 1978), Gilles Villeneuve (Bélgica 1983), Ayrton Senna (San Marino 1994) y Mika Hakkinen (Australia 1995) son los protas que influyeron en esos dos aspectos primordiales de la carreras. Detrás de esas desgracias llegaron mejoras que hicieron menos peligrosa la Categoría Reina... aunque algunos ilustres nombres del motor se quedaron por el camino.
Holanda 1973, una tragedia evitable
En el GP de Holanda de Fórmula 1 de 1973 se presentó un prometedor piloto de 25 años llamado Roger Williamson. Ilusionado con su segunda carrera en la especialidad, tomó la salida aquel fatídico 29 de julio en Zandvoort. Su March-Ford sufrió el reventón de una rueda, chocándose contra las barreras y recorriendo ¡boca abajo! casi 300 metros. El monoplaza se convirtió en una bola de fuego, mientras el deportista inglés pedía auxilio atrapado en su interior. Uno de los rivales y amigos, David Purley, se detuvo para intentar rescatarle. Pero el coche pesaba demasiado para que él solo pudiera darle la vuelta.
Viendo la inoperancia de las asistencias, superadas por lo que tenían ante sus ojos, Purley trató de apagar el fuego con un extintor. El público allí presente se apercibió de lo que pasaba e intentó saltar a la pista para echar una mano, impidiéndolo el personal de seguridad. Finalmente llegaron los bomberos, pero Williamson ya había muerto. Al menos el despropósito sirvió para poner el foco en la necesidad de diseñar planes coordinados que evitaran estas negligencias. Poco a poco el Gran Circo se iría concienciando de la necesidad de establecer protocolos que evitaran despropósitos similares. Por eso mismo, lo consideramos uno de los accidentes de F1 que cambiaron su seguridad y la historia.
Italia 1978: la muerte de Peterson lo cambió todo
Cinco años más tarde se vivió en el GP de Italia de 1978 otro de los hechos más lamentables que se recuerdan en la Categoría Reina. Tras una salida caótica por culpa del responsable de la misma, se produjo un accidente múltiple en el centro del pelotón. James Hunt embistió al viejo Lotus 78 de Ronnie Peterson, que acabó empotrándose frontalmente contra las vallas. El coche salió rebotado al medio de la pista donde también fue golpeado por Vittorio Bambrilla. El coche de Peterson registró un pavoroso incendio. Hunt, que los tenía cuadrados, rescató de las llamas al sueco, todavía con vida.
Peterson estuvo tendido en el asfalto cerca de ¡20 minutos! sin recibir ayuda por el cordón policial impediendo que nadie acercara, entre ellos un doctor. Por fin se le trasladó a un hospital aunque falleció al día siguiente con 34 años. Sid Watkins, un joven neurocirujano contratado por el capo del Gran Circo, Bernie Eclestone, puso el grito en el cielo por la forma de actuar en Monza. Enfurecido se fue a hablar con él y le exigió la implementación de una serie de actuaciones que impidieran hechos como ese.
Desde la siguiente prueba, el GP de los Estados Unidos, Watkins ya tenía a su disposición un vehículo con el que desplazarse enseguida al lugar del incidente dentro de cada circuito. Nacía así el coche médico de la F1. Además logró que el helicóptero de emergencias estuviera en todos los trazados durante los tres días de competición. Está claro que en el Templo de la Velocidad se vivió uno de los 5 accidentes de F1 que cambiaron su seguridad y la historia.
Bélgica 1982: Villeneuve, el campeón sin corona
Gilles Villeneuve perdió el GP de San Marino cuando su compañero Didier Pironi se saltó las órdenes de equipo y le adelantó en la última vuelta. Dos semanas después, el canadiense fallecía en el GP de Bélgica intentando mejorar el crono del 'Judas' francés en Zolder. Su Ferrari 126C2 se topó con un coche que circulaba muy despacio y no pudo esquivarlo. La brutalidad del piñazo hizo que el coche rojo saliera volando y que el corredor fuera despedido de su habitáculo. De ese modo perdimos a uno de los mayores talentos con apenas 32 años, quien posiblemente se habría coronado en la especialidad.