Los príncipes de Mónaco: Senna, Schumacher y Hill

Este trío mágico, liderado por el mítico brasileño, auténtico monarca del Principado, escribieron actuaciones legendarias en Montecarlo

Con la excusa de la carrera de este finde, repasaremos 5 momentos inolvidables del GP de Mónaco F1. Y es que la prueba en la Costa Azul es la más atípica y especial del año. Glamour, lujo, ostentación, pero también historia, tradición y leyenda automovilísticas se dan cita en sus calles.

La configuración del Circuito Urbano de Montecarlo, con las barreras pegadas a la pista y sus traicioneras curvas como Loews, hace que solo los más valientes salgan airosos de esta auténtica batalla deportiva. Competir durante casi dos horas (78 vueltas) y no terminar chocando contra las protecciones, exige un ejercicio de concentración y destreza al volante brutales. Son muuuuuchos los que fracasan en el intento.

Sin duda es una de las competiciones clásicas y más complicadas dell Motorsport, un territorio reservado para los héroes que marca la diferencia entre los hombres y los niños.

Coronarse allí es acceder por derecho propio al Olimpo del Motorsport. Ayrton Senna, escoltado por Graham Hill y Michael Schumacher, es el auténtico Príncipe de Mónaco. Veamos por qué.

Senna, el Príncipe de Mónaco

En la tierra de los Grimaldi, Ayrton Senna sobresale por encima de otros grandes de la especialidad. Así lo demuestran sus récords en una carrera en la que se sentía como en el jardín de su casa. Nadie podía superarle en su patria deportiva.