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El genio mecánico que ganó con Ford a Ferrari en Le Mans: este es su secreto

El saber hacer de un mecánico que dio la gloria a Ford en Le Mans
Imagen de perfil de Enrique Trillo
Le Mans 1966: Ford GT40 hacen 1, 2, 3

Seguramente muchos de vosotros, la mayoría... Qué leches, todos conocéis personajes como Carrol Shelby, Mario Andretti o Henry Ford II, por decir sólo algunos de los grandes nombres relacionados con Ford y la competición en los años 60, pero posiblemente pocos conocen al genio mecánico que ganó con Ford a Ferrari en Le Mans, Phill Remington.

Atento, porque te voy a contar la historia del típico personaje secundario, pero de esos que en realidad tenían tanto peso, que la victoria en la carrera de resistencia más dura que existe en el mundo fue posible gracias a él.

Si has visto la película 'Le Mans 66', aunque ya no está en los cines, tienes que aprovechar, buscarla en plataformas online y no perderte un sólo detalle, porque va a pasar a ser una de tus favoritas seguro. Al menos ese ha sido mi caso y no conforme con todo lo que se cuenta en la peli, me he puesto a bucear en plan friki en la historia que en ella se cuenta y ahí es cuando descubrí el personaje de Phil Remington.

 

¿Quién es? Según Gordon Chance, jefe del departamento de históricos de Shelby American, dice que "él mismo unas veces se hacía llamar ingeniero jefe, y otras director general de competición". Para que nos entendamos, "un genio técnico". Así es como definen a Phil Remington en el documental "La guerra de las 24 horas", que puedes ver en Netflix.

Nació en 1921 y trabajó en la armada, donde puso en práctica sus conocimientos sobre mecánica, en principio relacionados con los aviones. Al terminar la segunda guerra mundial empezó a fabricar coches de carreras y terminó recalando en la sección de competición de Shelby.

Poster Le Mans 66

Si has visto la película 'Le Mans 66', ya sabrás que tenían un periodo de apenas 90 días para desarrollar el GT 40 y que fuera capaz de enfrentarse con garantías a Ferrari en Le Mans, pero, como los ingenieros de la marca recuerdan, los GT 40 llegaron a los talleres de Shelby con llantas de radios y problemas de sobrecalentamiento. Phill fue quien se encargó de modificar y mejorar todo eso.

Además, "cambió la geometría de la suspensión, cambió el motor. Hizo todo lo que pudo en el poco tiempo que tenía", según Preston Lerner.

Preston Lerner es historiador y autor del libro 'Ford GT: How Ford Silenced the Critics, Humbled Ferrari and Conquered Le Mans' y asegura que Phil Remington: "es una de las pocas figuras legendarias de las carreras que no es piloto ni fabricante".

Los cambios que Phil Remington hizo para mejorar el Ford GT 40

Antes incluso de Ken Miles, el protagonista de la película, el piloto Bob Bondurant fue el primero en probar el GT 40 y no le gustó nada. Pero habló con Remington y con su feedback cambió la altura de la suspensión, montó amortiguadores más rígidos. "Cada cambio que introducía ayudaba a mejorar el coche más y más", según Bondurant.

La participación en Le Mans en 1965 fue un desastre, porque la noche antes de la carrera decidieron reemplazar los propulsores desarrollados por Shelby y montar motores nuevos de Ford y dieron todo tipo de problemas de vibraciones. Después descubrieron que los tornillos, que también eran nuevos estaban sueltos... Si no hubiera sido por eso, hubieran ganado.

Henry Ford II estaba cabreado como una mona, pero no cedió en su empeño y decidió seguir su batalla contra Ferrari. Por eso se lanzó la versión MkII del Ford GT 40 y crearon un motor todavía más potente, el FE 427, que permitía que el coche se pudiera poner a 355 km/h de manera constante y sin desfallecer. La fiabilidad de esta mecánica era total, pero, como se muestra en la película, los frenos eran el nuevo punto débil, porque en la curva al final de la recta Mulsanne debían pasar de 650ºC a 0 y eso era un esfuerzo que los materiales que existían en la época no soportaban tras tantas vueltas...

Y aquí es donde aparece de nuevo el genio de Remington, que averiguó cómo hacer un cambio rápido de todo el conjunto de frenos durante un pit stop. Así que, gracias a él se rediseñaron por completo los sistemas de frenado.

Peter Brock, diseñador de Shelby no duda afirmar que Remington: "fue el responsable de nuestro éxito en las carreras". Y no es el único en lanzarle flores, porque en el documental tambiñen se afirma que "es el héroe anónimo de las carreras de los años 60. Era un genio. Podía arreglarlo todo. Podía fabricarlo todo y le decía a la gente de Shelby qué hacer".

Le Mans 66

Desde luego algo tendría, cuando los pilotos que desarrollaron el coche, como Bob Bondurant, dicen que "es el mejor mecánico que he visto en mi vida". Dan Gurney, que llevó al Ford GT 40 a lo más alto del podio en 1967, dijo: "Era como un bombero buscando un incendio. Se le ocurrían soluciones enseguida".

Tras el éxito de Le Mans y por cerrar la curiosa historia del mecánico que ganó con Ford a Ferrari en Le Mans, te diré que paso a trabajar en Holman and Moody, otra de las empresas vinculadas con Ford en elos 60 y a su éxito en competición. Con ellos ganó las 500 millas de Daytona.

Posteriormente empezó a trabajar en  All American Racers (AAR), la empresa de carreras que montó el piloto Dan Gurney y luego pasó por Can-Am, la Fórmula 1, Formula 5000 o la Indy 500 entre otras competiciones.

Y en 2012, ya con 90 años, fue el encargado de construir el sistema de refrigeración del motor y la suspensión del Nissan DeltaWing ese experimento poco exitoso con el que los japoneses participaron en Le Mans aquel año.

Falleció en 2013, pero fue introducido con todo el merecimiento en el Motorsports Hall of Fame of America (Hall de la fama del Motorsport) en 2019.

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