Las invasiones de espontáneos más memorables de la F1

¿Invasiones de pista de espontáneos en plena carrera de F1? Pues, sí. Te presentamos las imprudencias de estos pirados. Lo vas a flipar.

Imagen de perfil de Javier Prieto

Hoy la cosa no va ni de los monoplazas más feos de la F1 ni de las peores escuderías de la Historia de la F1. El tema es mucho más friki. 

Como ya sabes, la categoría reina del automovilismo es conocida como el Gran Circo. Y claro, no podían faltar en ella algunos payasos. Nos referimos a los espontáneos que han protagonizado a lo largo de los años temerarias invasiones de pista en la F1.

Sí,sí, lo has leído bien. Existe un grupito de pirados que están dispuestos a jugarse la vida y a poner en peligro la de los pilotos. Hoy vas a conocer sus fechorías, dignas de un manicomio. Entre esta fauna están un extrabajador de Mercedes que reivindica su finiquito; un catalán con su barretina, famoso por sus invasiones en eventos multitudinarios; un cura irlandés en busca de las ovejas descarriadas; un británico de paseo nocturno por Singapur; y un chino que exige probar un Ferrari. No es un chiste, insistimos. Pero a veces la realidad supera la ficción. Y cuando las cabezas se van...todo puede suceder. Prepárate, saltamos al ruedo de la mano de estos espontáneos.

Hockenheim 2000: ¡Quiero mi finiquito!

En el GP de Alemania 2000, Robert Sehli, un exempleado de la empresa Mercedes, se paseó por el asfalto de Hockenheim durante la prueba. En su chubasquero podía leerse un mensaje o eso pensaba Sehli. Denunciaba su despido sin indemnización después de trabajar 22 añazos en la fábrica de la marca en Le Mans (Francia). Pero, ¿no había otro método para que le pagaran el finiquito? Pues parece que no. Porque el pobre hombre, con sus 47 castañas a cuestas, había intentado hablar con la dirección de la compañía sin conseguirlo. Y ni corto ni perezoso, el espontáneo se coló en el circuito. Y se situó en uno de los márgenes del trazado para que los corredores leyeran el texto rotulado en su impermeable. Después invadió la pista, antes de cruzarse al otro extremo de la misma. Y parece que su acción surtió efecto. La empresa le compensó con 40.000 euros. Por cierto, no provocó ningún incidente más allá de la salida del safety car. 

Silverstone 2003: Un cura busca a sus ovejas descarriadas

Con la llegada del nuevo mileno, algunos lunáticos sintieron la llamada en su interior hacia los autódromos de medio mundo. De otra forma no se explica lo que sucedió en el GP de Gran Bretaña 2003. Cornelius Horanun presunto cura católico ataviado con una falda escocesa, no encontró mejor modo de extender la fe en el mundo que plantarse en plena recta de Silverstone. Y ahí estaba él, ¡corriendo hacia los monoplazas! portando un cartel celestial. Gracias a Dios -nunca mejor dicho- los bólidos esquivaron a este tarado que se les venía encima. Alguna intervención divina tuvo que mediar para que aquello no acabara en tragedia. Al final, el espontáneo y su invasión de pista terminaron con el placaje de uno de los comisarios. Suponemos que seguirá a la caza de las ovejas descarriadas por otros lugares del planeta. 

Montmeló 2004: La barretina de Juanito El Saltos

Los españoles, que somos tan dados al folclore y al espectáculo, no podíamos faltar en este ranking de los espontáneos y las alocadas invasiones de pista. Nuestro insigne representante en este festival de las imprudencias se llama Jaume Marquet i Cot. Pero todo el mundo le conoce por Jimmy Jump (Juanito El Saltos). Ufff, ese apodo lo dice todo. Jimmy mostró sus habilidades en el GP de Cataluña 2004. Su técnica, aunque no muy depurada, le permitió echarse una carrerita por la recta de Montmeló mientras los coches completaban la vuelta de formación. La barretina en su cabeza reveló su identidad catalana. En esa ocasión, tampoco hubo que contar ninguna desgracia porque fue detenido antes de que aparecieran los bólidos. Por cierto, Jaume se aficionó a dichas actividades y está en la ruina. Debe 280.000 euros en multas y carece de recursos para abonarlos. Mensaje para navegantes.

Jimmy Jump

Marina Bay 2015: La noche le confunde

Las tierras orientales tampoco se libran de las acciones de los descerebrados. Y si encima la carrera se celebra de noche, el riesgo de invasiones de pista aumenta. Así ocurrió en el GP de Sinpagur 2015 disputado en el Circuito urbano de Marina Bay. Yogvitam Pravin, un súbdito británico de 27 años, quizá con algunas pintas de más y unas neuronas de menos, se cruzó la pista de lado a lado. El espontáneo después se marchó caminando por el arcén como si nada. Sebastian Vettel, uno de los primeros pilotos en encontrárselo por allí, no daba crédito a lo que veían sus ojos. El alemán, quien por una vez tuvo un toque de humor, declaró que este espontáneo había sido muy soso en su vestimenta. Por cierto, el majara de la Gran Bretaña fue detenido y condenado a seis meses de cárcel.  

Shanghái 2015: "Quiero probar un Ferrari"

A ver, podemos entender la pasión que despierta Ferrari entre sus fans... y especialmente sus monoplazas. Pero, de ahí a exigir probar uno de los bólidos, va un abismo. Pues un espontáneo chino, presente en el circuito de Shanghai en 2015 atravesó la pista por la línea de meta. Varios bólidos circulaban por ese sector. No fue atropellado de milagro. Tras ser detenido, declaró que su intención era la de llegar al box de La Scuderia para solicitar que le prestaran uno de sus monoplazas. ¡Cuánta labor deberían desempeñar los psiquiatras!

Y no es por meterte miedo, pero este finde hay carrera en Singapur... ¡vaya peligro!

  

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