Pasar al contenido principal

¿Por qué se llaman así los Grandes Premios de Fórmula 1?

No te pierdas la historia que encierran esas palabras mágicas para la Categoría Reina y otras especialidades del Motorsport.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Por qué se llaman así los Grandes Premios de F1

Todo buen petrolhead, como el Maestro y amigo José Tellaetxe, sabe por qué los Grandes Premios de Fórmula 1 se llaman así. Pero, ¿tú no conoces la respuesta?Tranquilo, nosotros vamos a contarte la increíble historia que hay detrás de esas famosas palabras. 

¿Cuándo y dónde se disputó la primera carrera de F1?

Debemos remontarnos a unos años después de la invención del automóvil, datada (más o menos) en 1886 y atribuida a un tal Karl Benz. Fue entonces, a inicios del Siglo XX, cuando se despertó y extendió una fiebre por los coches y la velocidad en Europa. La cosa sucedió del siguiente modo.

 

La fiebre por un invento llamado coche... y por las carreras

La pionera e incipiente industria automotriz en Francia, con marcas legendarias como Renault, estimuló el interés de sus ciudadanos por ese extraño y nuevo artefacto de cuatro ruedas.

Pronto, la popularidad del invento se extendió en la tierra del paté  y los conductores galos se revelaron como unos apasionados de la competición. Fruto de esa moda, comenzaron a organizarse las primeras pruebas en el país vecino...  pionero en estas lides. Estas discurrían por carreteras públicas ¡abiertas al tráfico! ordinario.

El crecimiento del número de estos eventos deportivos, unido a sus nulas medidas de seguridad, provocaron infinidad de accidentes mortales de pilotos y espectadores.

Precisamente en uno de esos siniestros, que tuvo lugar durante la París-Madrid de 1903, falleció Marcel Renault. Como ya habrás supuesto, era el hermano de Louis y Ferrand, los jóvenes que en 1899 habían comenzado a comercializar los vehículos bajo su propio apellido familiar.

 

Una decisión que cambió las carreras

El Automóvil Club de Francia (ACF), creado por el Conde de Dion en 1895, fue consciente de la elevada siniestralidad de esta nueva modalidad deportiva. Para solucionarlo, tomó una decisión que cambió el rumbo de la competición para siempre. 

Programó una carrera los días 26 y 27 de junio de 1906 en un trazado de 106 km, que discurría por las carreteras públicas en el área de Le Mans. Sin embargo, cerraron el tráfico ordinario durante el evento. Ése fue todo un hito e innovación para la época. Se ponía así la primera piedra del edificio de la seguridad en las competiciones.

La carrera fue bautizada con el nombre del Gran Premio del Automóvil Club de Francia o Gran Premio de Le Mans, por su ubicación. Esa fue la primera ocasión en la que una carrera de coches recibió ese distinguido nombre: Grand Prix o Gran Premio de... 

 

 

Pero, ¿por qué eligieron emplear esos dos términos: Gran Premio? Ahí vamos. De los 32 participantes y 12 marcas de coches, Ferenc Szisz (Renault) fue el vencedor de la mítica cita de 1.260 km.

El piloto húngaro recibió una recompensa de 45.000 francos franceses, equivalentes a ¡13 kilos de oro! Ahí está la resolución al enigma. Desde entonces todas las pruebas automovilísticas que se organizaron por países, pasaron a denominarse 'Gran Premio de'... 

Años más tarde, cuando se creó el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 en 1950, las carreras mantuvieron esos dos vocablos mágicos que han pasado a la Historia de la velocidad.

Así fue cómo nació una denominación que se extendió a otras disciplinas del Motorsport, como las citas del Campeonato Mundial de Motociclismo. Bueno, pues ya sabes por qué los Grandes Premios de Fórmula 1 y de otras especialidades del motor se llaman así, ¿qué te ha parecido?

Espero que a todos los que me habéis leído durante estos años, especialmente José Tellaetxe, la familia de Efecto Motor, los cuates en Lo Mejor de la F1 en México, mi colega Omar, Marián y mi amigo Jose Tortajada, os haya gustado este post.

Va por todos los que os habéis asomado a mis artículos. Vuestra lectura les han dado vida y sentido. Hasta pronto y gas a fondo, amigos.  

Imagen portada: Wikimedia Commons.

 

Lecturas recomendadas