Prueba: Ford Focus 1.6 16v 100 CV de la FocuXtreme

La FocuXtreme propone este Ford Focus 1.6 con 100 CV para iniciarte como piloto… o para correr rallys por poco dinero. Y nos ofrece probarlo.

8 10

Nuestro veredicto

¿Qué es esto?

Un Ford Focus 1.6 16v 3p MkI con 100 CV.

Ajá. Y ¿por qué probamos un modelo que dejó de producirse en 2004?

Porque el Focus de primera generación, el fabricado de 1998 a 2004, es el que utiliza la Challenge FocuXtreme, un certamen encuadrado hasta ahora en el Campeonato Catalán de Rallys de Tierra. Básicamente, es un coche de carreras y nos han invitado a conducirlo. Y hemos dicho que sí.

Bien. Cuéntame, entonces, qué diferencias hay con el de toda la vida.

Por fuera, las pegatinas, los neumáticos de competición, los mandos para el sistema de extinción de incendios y los cierres del capó. No hay alerones, faldones ni elementos espectaculares. Se busca que sea económico, así que se añaden los elementos de seguridad obligatorios; no hay opción para las florituras.

Ya veo. ¿Y en el interior?

Aquí el ambiente es más ‘racing’. Arco de seguridad, volante de competición, bacquets… Vale, poco más, pero, si te fijas, se han quitado los plásticos que sobran para evitar que añadan peso. A fin de cuentas, con sólo 100 CV no te puedes permitir kilos de más.

¿Perdona? ¿Es un coche de rallys y no se ha tocado el motor?

No. Como he dicho antes, la FocuXtreme busca contener los costes: así también hay máxima igualdad entre los participantes en el certamen. Tampoco se han modificado la caja de cambios o la amortiguación. Bueno, se ha añadido la barra que refuerza las torretas de suspensión.

Así que…

Te metes en el Focus, arrancas y te vas a un circuito de tierra directo a derrapar. Hay un poco de barrillo, por lo que es necesario extremar la precaución. La potencia no es mucha, evidentemente, así que Lluís Pérez, creador de este certamen y nuestro copiloto, nos anima a acelerar para apurar las marchas. Nos recuerda el fabuloso trabajo del tren trasero independiente y la nobleza del chasis, algo que se nota en cada curva.

Vale, pero ¿derrapa o no?

Sí. Lluís tira del freno de mano cuando menos te lo esperas, ya que al principio nos ve demasiado tímidos. El coche empieza a bailar. ‘Hacemos manos’ sobre el volante y recuperamos la trazada. Nos damos cuenta de que este Focus es perfecto para iniciarse en las carreras. De hecho, una vez aprendes a ‘tirarlo’ en los giros, es terriblemente divertido.

En conclusión…

Quien diga que no prefiere ir de costado, miente.

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