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Prueba Hyundai Kona: ¿una imagen o mil palabras?

Hyundai apuesta todo a una imagen que no deja indiferente.

Empieza esta prueba del Hyundai Kona en el litoral catalán. Frente al mar Mediterráneo y en una nueva jornada de este veroño que parece interminable, este nuevo protagonista entre los SUV de 2017 luce espectacular. Hyundai, junto con su hermana Kia, están haciendo las cosas bien. No se andan con tonterías y parece que una vez alcanzados unos estándares de calidad mínimos, siempre van a lo práctico, al éxito aparentemente sencillo, llegando a los segmentos que pide la gente. Prácticos, eficaces: Corea es un ejemplo donde deberían verse ya no solo otros países menos industrializados, incluso gigantes como Japón deberían empezar a preocuparse. Este Hyundai Kona es el mejor ejemplo de lo que hablo.

El segmento de los SUV-B o SUV compactos parece no tener fin. Tras abarrotar el segmento de los SUV de lujo y SUV medianos, y empezar la ofensiva en los SUV de lujo, el segmento de los SUV más pequeños está implosionando a lo bestia, con la llegada masiva de numerosos vehículos que prometen colocar a este nuevo nicho en una posición muy relevante en el mercado. Coches como el Seat Arona, el Renault Captur o el Opel Crossland X demuestran que la tendencia del mercado es esta: coches pequeños, con una buena visibilidad, un habitáculo relativamente amplio y, especialmente, una imagen diferenciada y más potente. La imagen lo es todo.

 

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El Hyundai Kona es el mejor ejemplo de lo que debe ser un SUV compacto, de lo que espera el mundo. A primeras puede parecer una idea arriesgada, pero no te confundas, es un riesgo controlado al milímetro. Un SUV compacto debe ser llamativo y te aseguro que este Hyundai lo es. Desde su anguloso y afilado frontal, con pilotos muy minimalistas y una espectacular parrilla en cascada presidiendo el frontal, hasta unos pasos de rueda muy voluminosos y que le dotan al conjunto de un aspecto poderoso y robusto. Justo lo que la gente busca en este tipo de vehículos.

A diferencia de otros SUV, estos coches más pequeños quieren llamar la atención. Y no se dejan recursos en la chistera para conseguirlo. El Hyundai Kona, además del diseño, también se apoya en una paleta de colores muy llamativa, con detalles interesantes como el techo en contraste o con un interior lleno de color, con la posibilidad incluso de teñir los cinturones de seguridad, las costuras o las inserciones del interior en color rojo o amarillo. Hay que reconocer que la imagen del Hyundai Kona consigue su objetivo: es llamativo, es atractivo desde la mayoría de sus ángulos y es desenfadado. 

Ahora bien, no todo es una cara bonita, ¿verdad? ¿Qué esconde el Hyundai Kona? Para empezar una plataforma nueva capaz de recibir futuras versiones eléctricas (llegarán el año que viene con hasta 500 km de autonomía). Cuenta con suspensión trasera multilink, algo poco visto en el segmento, mientras que bajo el capó apuesta claramente por el downsizing. De momento estará disponible con dos mecánicas, un tricilíndrico de un litro y 120 CV y un cuatro cilindros de 1.6 litros y 177 CV, ambos sobrealimentados, ¡of course! Los diésel se esperan para la primavera de 2018, con un 1.6 litros y dos niveles de potencia: 95 y 115 CV. ¿Qué tal se mueve? ¡Empieza la prueba!

 

Prueba Hyundai Kona: suspensión dura y un motor sorprendente

La prueba del Hyundai Kona empieza con el motor más pequeño y, aunque negaré haberlo dicho, es el que más me ha gustado. Los tres cilindros pueden ser muy interesantes o un rotundo fracaso, este está entre los primeros. Lo que más me gusta es su refinamiento, sube de vueltas con viveza y lo hace sin ese particular ruido a moto estropeada de algunos tres cilindros. Sin vibraciones, de una manera noble y casi como si de un cuatro cilindros se tratase. 120 CV me parecen suficientes para mover sus 1.308 kg y creo que este motor será la opción más interesante de la gama para la inmensa mayoría de clientes potenciales de este coche. Tanto es así que se espera que el 90% de las ventas en nuestro país se correspondan con esta versión, al menos antes de la llegada de los diésel. 

No me extraña. Asociado únicamente a la transmisión manual de seis velocidades y a la tracción delantera, este Hyundai Kona se comporta realmente bien. Su suspensión tiene un reglaje algo duro para mi gusto y para tratarse de un coche con este planteamiento, pero esto hace que su pisada, especialmente en curva, sea noble y precisa. me gustan sus frenos, potentes y bien dosificados, en cambio la dirección la encuentro demasiado blanda y poco comunicativa. Me gusta el puesto de conducción, con una buena visibilidad y con una pantalla de ocho pulgadas en lo alto del salpicadero en una buena posición y con una interfaz bastante intuitiva. Con este motor pequeño el coche va fino y consigue unos consumos muy interesantes: homologa 5,3 litros a los cien, aunque al final se quedará más cerca de los seis litros. ¿Y qué tal la versión más potente?

 

 

La prueba del Hyundai Kona 1.6 4x4 empieza con ganas. Para empezar: me parece un acierto que se apueste por la tracción integral en un segmento donde en la mayoría de casos brilla por su ausencia. Esta versión solamente se puede comprar con esta tracción y con una caja de cambios automática de doble embrague y siete marchas. Es más potente y sí, tiene más brío la mecánica, pero sinceramente, esperaba un poco más. Sí, un coche tan pequeño con casi 180 CV se debería mover con una patada más contundente, pero el motor más pesado unido a la tracción integral, hace que el peso se dispare en 150 kg respecto a la versión tricilíndrica. Este factor es clave para entender su comportamiento: en curvas sigue yendo bien, pero en este coche creo que el motor 1.0 es la opción acertada, al menos por el momento.

¿Qué conclusión se puede sacar de la prueba del Hyundai Kona? Creo que es un SUV compacto que da a la gente lo que pide: un diseño rompedor, una calidad general decente y una gama de motores eficientes. A todo eso se suma un interior con una buena habitabilidad y muchos elementos de lujo nunca antes visto en este segmento, como por ejemplo los asientos ventilados o el volante calefactable. ¿Tiene algo malo? Por supuesto: creo que la suspensión es algo seca para un coche así, mientras que el interior abusa en exceso de plásticos duros, aunque esto es algo habitual en este segmento. Generalmente Hyundai es una buena apuesta en cuanto a relación calidad/precio, pero si buscas el SUV más barato, esta no será tu mejor opción: ten en cuenta que la gama empieza con 120 CV. Con el acabado básico y los descuentos oportunos, puedes llevártelo a casa por 14.000 euros. ¡Sin duda es un coche para tenerlo en cuenta si buscas un SUV compacto!

 

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