Así son los nuevos deportivos eléctricos Longbow pensados para molestar a Elon Musk

El Tesla Roadster sigue sin llegar y una firma británica quiere tomarle la delantera. Así son los deportivos eléctricos Longbow, pensados para molestar a Elon Musk.

La deportividad también está llegando a la electrificación, incluso con varios deportivos eléctricos espectaculares que ya están a la venta y que son capaces de sorprender al volante. Ahora bien, pocos son tan peculiares como los nuevos deportivos eléctricos Longbow pensados para molestar a Elon Musk.

Además de tener un aspecto espectacular, estos dos coches eléctricos británicos son capaces de sorprender con sus cifras. El primero de ellos es el Speedster, limitado a 150 unidades, con 895 kg de peso, 442 km de autonomía, un paso de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y un precio de 84.995 libras o unos 99.700 euros. Luego está el Roadster, que no es descapotable.

En este caso, encontramos un coupé con techo fijo que pesa 995 kg, pero que puede pasar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y ofrecer 450 km de autonomía. Esto, con un precio de 64.995 libras o 76.250 euros, hace que sea un deportivo de baterías que no nos importaría ver cuanto antes en las carreteras. Ahora bien, ¿qué hay detrás de estos coches?

Longbow Motors es la compañía encargada de este proyecto. Se trata de una firma creada por los ingenieros británicos Daniel Davy y Mark Tapscott, quienes decidieron dar el salto hacia la creación de deportivos eléctricos después de firmar una buena trayectoria en industrias como la de la tecnología.

Su objetivo estaba claro: crear deportivos ligeros y deportivos que sean además suficientemente asequibles. Sin duda, se trata de un terreno no explorado entre los coches de baterías y así se pusieron manos a la obra.

Mark Tapscott señala a nuestros compañeros de Top Gear Inglaterra:  "yo diseñaba y construía Lotus, pero me di cuenta de que la electrificación era el futuro [...] y el otro día hablé con el ex Director General de Lotus, Phil Popham, y le espeté que éste es el coche que los chinos no dejarán construir a Lotus".

Daniel Davy apunta: "Si quieres vender coches, hazlos baratos [...] Te digan lo que te digan, si no eres Ferrari, Bugatti o una marca conocida, si quieres vender coches, hazlos lo más asequibles posible. Así es como se mueve el volumen. Es una lección tanto de Tesla como de Lucid".

Por supuesto, todo esto suena muy sencillo, pero hacer un deportivo barato no es fácil. Muchas empresas ven cómo sus costes se disparan a la hora de desarrollar multitud de componentes desde cero, de manera que Longbow ha decidido seguir otro camino y comprar varios elementos a terceros para concebir el Speedster y el Roadster.

Según Davy, "si se parte de un vehículo definido por software, los motores, las baterías y los inversores son plug-and-play. Si no quieres ir de 0 a 100 km/h en 1,9 segundos, no tienes que exprimir hasta el último voltio de la química especializada".

Este es el caso de ambos deportivos eléctricos británicos. "Tenemos un motor de 240 kilovatios: hay entre 12 y 15 que podemos comprar directamente. Personalmente, tenemos buenas relaciones con las principales empresas y proveedores semiestatales chinos", añade Daniel Davy.

Por ahora, se espera que ambos modelos cuenten con 2170 celdas de níquel-cadmio que alimenten un motor de 240 kW (320 CV), aunque más adelante no se descarta tener una versión de dos motores. Además, como el diseño es modular, realizar modificaciones en el apartado técnico no supondría un gran problema.

Aun así, la idea de reducir costes también quiere decir que no vas a encontrar aquí lo último en tecnología de chasis y materiales. No hay fibra de carbono, sino una estructura de aluminio y paneles ligeros de producción sostenible. También hay luces y espejos comprados a terceros, algo que ya se ha visto en muchos deportivos del pasado.

Por supuesto, también hay comodidades como una dirección asistida y frenos con ABS, si bien no se añadirán sistemas como el de los cambios de marcha simulados o los sonidos falsos que incorporan otros eléctricos. Los Longbow Speedster y Roadster solo buscan mantener las cosas sencillas.

De esta forma, la idea es que haya un prototipo en funcionamiento este verano y que los primeros pedidos se lleven a cabo el año que viene. ¿Tendrán éxito? Quién sabe, ya que se trata de una marca totalmente desconocida, aunque buscan ganar notoriedad ya desde su propio nombre.

Longbow hace referencia a la simbiosis entre un arquero y su arma, con una idea de precisión que pretende definir a la marca. Asimismo, el nombre Roadster de uno de los modelos hace referencia a Elon Musk. Concretamente, al Tesla Roadster de segunda generación que siguen sin llegar a las carreteras.

Sobre esto, Davy apunta que "muchos clientes han pagado una fianza por un Roadster que no pueden conseguir. Así que pensamos en ser el primer Roadster eléctrico que siguiera al Tesla Roadster"

"Si la gente quiere recuperar su depósito de 250.000 dólares por un coche de 2020 y ponerlo en un coche mejor, van a conseguir uno antes. Son bienvenidos. Nuestro Roadster va a estar en la carretera primero", sentencia al responsable de Longbow Motors.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor