Mucho dinero, poco de todo: este SSC Ultimate Aero TT es el mismo hiperdeportivo que batió el récord de velocidad de producción. Ahora, su dueño lo ha destrozado.

El SSC Ultimate Aero TT es un hiperdeportivo que se hizo en 2007 con el récord de velocidad para un coche de producción. Ahora, ha sido destrozado por su dueño.
Si conoces la guerra de los 500 km/h en la que compiten los hiperdeportivos más locos, sabrás de la existencia de SSC, cuyo Tuatara está haciendo historia. Sin embargo, antes de aquel modelo hubo otro que marcó un antes y un después. Se trataba del SSC Ultimate Aero TT, un hiperdeportivo que batió el récord de velocidad de un coche de producción y que ha sido destrozado por su dueño.
Los avances tecnológicos actuales en la automoción nos están dejando bestias sobre ruedas de todos los niveles, pero la década del 2000 también nos regaló coches que rompieron los moldes. Algunos son muy conocidos, como el Bugatti Veyron, pero hubo otro modelo menos conocido que fue capaz de superarle.
En 2005, el Bugatti alcanzó una velocidad de 407 km/h que le colocó como el coche de producción más rápido del planeta. No obstante, en 2007 hubo otro fabricante que fue capaz de ser más veloz: SSC, entonces conocida como Shelby Supercars, alcanzó nada más y nada menos que 411,7 km/h con su Ultimate Aero TT.

En concreto, el coche que lo logró fue un ejemplar de color plateado y negro que ha vuelto a ser protagonista casi 20 años después de aquella hazaña, pero por un motivo mucho más triste. Al parecer, el hiperdeportivo americano era el chasis número 2 y estaba en manos privadas, pero su propietario estaba descontento con él y ha decidido destrozarlo.
La noticia ha salido a la luz gracias a Freddy Hernandez, conocido en YouTube como Tavarish. Se trata de un creador de contenido especializado en deportivos, los cuales restaura en muchas ocasiones para devolverlos a la gloria, a pesar de encontrarse en un estado lamentable. Sin embargo, ese no será el caso de este modelo, que ha quedado en un estado demasiado malo.
Según ha compartido Tavarish en su página de Facebook, el SSC Ultimate Aero TT que batió el récord de velocidad de un coche de producción en 2007 ha sido destruido recientemente en Washington, Estados Unidos. No se ha tratado de un accidente, sino que ha sido aplastado por un monster truck.
La razón de esto es que el dueño del coche, alguien con más dinero que sentido común, estaba descontento con el modelo y con la marca. Por ello, en lugar de venderlo o subastarlo, decidió acabar con él de una forma cruel: donándolo a un circuito para que se usara como obstáculo para los monster truck y fuese posteriormente destruido por un dinosaurio robot.
De esta forma tan absurda como triste, el poco conocido hiperdeportivo americano ha quedado en un estado irrecuperable. Y sí, es cierto que no es el único, pero no deja de ser la unidad que se hizo con el mayor logro de este coche y de una obra de la ingeniería espectacular que ha sido destruida por la falta de madurez de alguien con demasiado dinero en su cuenta corriente.
Sin duda, es una historia triste, pero SSC todavía sigue adelante y sus trabajos no han hecho más que mejorar. En 2004 creó el Ultimate Aero, con un V8 sobrealimentado, el cual fue superado en 2007 por el TT de 1.180 CV. Tras él se iba a crear una versión 100% eléctrica, pero la idea se abandonó y parece que sigue sin haber demanda suficiente de hiperdeportivos eléctricos.

Por esta razón, el SSC Tuatara, que es el sucesor del Ultimate Aero, sigue confiando en la combustión. Monta un motor V8 twin-turbo con hasta 1.750 CV con combustible E85 (1.350 CV con combustible normal) y su producción comenzó en 2020, pero su prototipo se dio a conocer allá por 2011.
Ahora, se trata de uno de los coches más rápidos del planeta, especialmente con versiones como la Striker y la Aggressor. Así es como el nuevo hiperdeportivo de SSC es capaz de superar los 2.000 CV y de plantarle cara a coches tan extremos como el Hennessey Venom F5 y las últimas novedades de Bugatti.
¿Hasta dónde llegará la compañía americana? Quién sabe, pero es innegable que su Ultimate Aero fue toda una declaración de intenciones y su Tuatara está llamado a hacer historia. Esperemos, eso sí, que las unidades fabricadas cuenten con una existencia mucho más agradable que la del pobre protagonista de este artículo.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor