La velocidad es un peligro, pero no el único. "Y las carreteras, ¿qué?"

Pixabay

Tras el accidente de tráfico de los futbolistas Diogo Jota y André Silva, se ha debatido sobre la velocidad, pero ¿qué hay del mal estado de las carreteras?

Es muy probable que hayas oído hablar recientemente del trágico accidente de tráfico sucedido el pasado 3 de julio, en el que perdieron la vida los jóvenes hermanos futbolistas Diogo Jota y André Silva. Sucedió de madrugada en la Autovía de las Rías Baixas (A52), cuando ambos circulaban a bordo de un Lamborghini Huracán.

Desde que se supo de este suceso, se ha hablado de multitud de factores relacionados, como de la seguridad del coche en el que circulaban o de si no viajaban dentro del límite de velocidad. Lo cierto es que todavía no se sabe exactamente qué causó el siniestro, aunque haya teorías que apuntan al exceso de velocidad. Sin embargo, también se habla de otra cuestión clave: el estado de la carretera.

Al parecer, la A52 cuenta con diversos tramos en mal estado y también es así en el lugar en el que sucedió el desgraciado accidente. Si bien se han realizado reformas en varios puntos, es fácil encontrar zonas bacheadas y parcheadas que pueden causar pérdidas de estabilidad o reventones en los coches. Y lo peor es que este no es un caso aislado.

Si conduces con frecuencia, sabrás de lo que te hablo. Las carreteras van de mal en peor y cada vez tienen más baches y grietas, pero no lo digo yo. Ahí van unos datos del último informe sobre el estado de conservación de las infraestructuras viarias realizado por la Asociación Española de la Carretera (AEC) y publicado el mismo 3 de julio:

• El 52% de las carreteras nacionales presenta deterioros de gravedad.

• Un total de 34.000 kilómetros de vías necesitan reconstrucción urgente, un 32%.

• El déficit de conservación vial supera los 13.400 millones de euros.

En líneas generales, el estado de las carreteras en España es el peor en las últimas cuatro décadas y ha empeorado seriamente en los últimos años. Se habla mucho de la velocidad como un factor de riesgo al volante, y lo es. Sin embargo, y las carreteras, ¿qué?

Una reflexión

Mi compañero Hugo Valverde te habló hace poco sobre las nuevas señales de tráfico que se implantarán muy pronto y también sobre el pobre estado en el que se encuentran muchas de las que ya están instaladas con anterioridad, lo que dificulta que cumplan su función para los conductores. Irónicamente, una señal que cada vez se ve más es la que advierte de un tramo de carretera en mal estado...

Una señal de tráfico mal conservada y colocada puede suponer un peligro, pero una carretera con boquetes y zonas muy bacheadas puede serlo mucho más. Por supuesto, siempre hay que circular con precaución, pero es inaceptable que nos encontremos con esta situación de la red viaria, que ha pasado de los 13.000 kilómetros que mostraban deterioros muy graves en 2022 a 34.000 en 2025.

Hay quien ha centrado sus críticas en el posible y no confirmado exceso de velocidad del Lamborghini de Jota. Sin duda, es algo que hay que evitar, ya que el exceso de velocidad es una de las mayores causas de accidente, pero también es cierto es que los coches modernos son cada vez más seguros y los más deportivos están preparados para alcanzar altas velocidades con seguridad.

Aun así, correr en vía pública es inexcusable, pero ya a 90 o 100 km/h un reventón de una rueda ocasionado por un bache puede tener consecuencias fatales. Por ello, quizás debería destinarse mayor inversión y recursos a mantener en condiciones una red de carreteras que se presenta en un estado lamentable, especialmente cuando pagamos muchos impuestos para ello.

Un consejo

No cabe duda de que contar con unas carreteras en buen estado llevará tiempo, especialmente por la gran cantidad de kilómetros que requieren reparaciones urgentes en todo el territorio. Sin embargo, nos encontramos en verano y llegan los desplazamientos  de vacaciones, así que te dejo algunos consejos evidentes, pero necesarios para que llegues a tu destino y puedas estar de vuelta.

Mantén tu coche en buen estado: para no quedarte tirado y para no sufrir ningún inconveniente, asegúrate de que todos los líquidos y filtros están correctos, que el estado de los frenos es el adecuado y que los neumáticos no presentan demasiado desgaste o antigüedad. Al fin y al cabo, las gomas son el único punto de contacto con la carretera.

Evita las peores horas para conducir: es mejor madrugar (habiendo dormido lo necesario antes) que salir en momentos de mucho tráfico y calor, ya que eso puede aumentar el estrés y el cansancio.

Conduce con cuidado: no se trata de llegar rápido, sino de llegar. Es posible que encuentres tramos con asfalto en mal estado, así que tienes que adecuar tu conducción a ello para evitar sustos durante la conducción.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor