El Ford Mustang cumple 60 años, pero no hubiera existido sin este modelo

Diferentes versiones del Ford Falcon

El Ford Mustang llegó en 1964 y ahora es uno de los grandes iconos del automovilismo, pero debe su llegada a los concesionarios hace 60 años al Ford Falcon.

Hace 60 años que el Ford Mustang llegó a las carreteras y nadie puede negar que se ha convertido en un auténtico icono del automovilismo dentro y fuera de los Estados Unidos. Hoy en día es un coche que levanta pasiones allá donde va, pero lo cierto es que el Mustang no habría existido de no ser por otro modelo de la firma del óvalo: el Ford Falcon.

La década de 1960 fue muy emocionante en el automovilismo norteamericano. Los muscle cars estaban de moda y grandes leyendas estaban llegando a los concesionarios, pero no todos se podían permitir este tipo de coches. Sin embargo, Ford pensó en crear un coche deportivo con un concepto similar, pero más pequeño y accesible. Estos fueron los llamados ‘pony cars’.

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Si bien era novedosa la idea de que hubiera coches más accesibles de carácter deportivo, no era nuevo el concepto de contar con modelos más económicos y compactos en el mercado. De hecho, en 1959 llegó al mercado el Ford Falcon, un modelo más compacto que otros que ofrecía entonces este fabricante y que se convirtió en un auténtico éxito de ventas.

Hablamos de un coche que contó con multitud de versiones. Por ejemplo, era posible encontrarlo como sedán de dos y cuatro puertas, pero también como familiar, descapotable e incluso furgoneta. Era realmente un modelo para todo que llevaba la versatilidad por delante y eso le hizo gozar de una gran popularidad a lo largo de los años 60.

Sea como fuere, hablamos de una década de cambios en muchos sentidos. La música experimentó una evolución radical, con nuevos estilos y grupos rompedores, hubo importantes avances sociales y también tecnológicos. Asimismo, los coches se volvieron más modernos y rápidos. La población estadounidense demandaba emoción y Ford pensó en cómo ofrecerla.

Finalmente, se optó por crear un coche deportivo que estuviera al alcance de la mayoría y para ello en un proyecto que recibió el nombre de ‘Special Falcon’. Por supuesto, no se iba a crear una variante de aquel modelo, sino uno nuevo, pero había elementos suyos que podían ser de gran ayuda para concebir este nuevo coche.

Prototipo de Advanced Products Studio como propuesta de diseño para el primer Mustang en 1962
Prototipo de Advanced Products Studio como propuesta de diseño para el primer Mustang en 1962

De hecho, para fabricar el Ford Mustang se tomó la plataforma del Falcon, en parte como una medida para ahorrar costes y también para acelerar el proyecto. Ambas ideas se ajustaban a lo que Lee Iacocca (entonces vicepresidente de la marca) se había propuesto: crear en un año y medio un deportivo que costara menos de 2.500 dólares. 

Así, el Falcon fue una pieza fundamental para el nacimiento del icónico deportivo de Detroit y esto hizo que ambos modelos contaran con unas proporciones similares, así como con varios elementos comunes. Sin embargo, al contrario de lo que sucede ahora, eso no quería decir que fuesen idénticos en casi todo lo demás, ya que se trataba de coches enfocados a públicos distintos.

Así, el 17 de abril de 1964 se presentó el Ford Mustang en la Feria Mundial de Nueva York. Se dio a conocer como descapotable y como coupé, ambas versiones con cuatro plazas. Más adelante llegó el reconocible Fastback e inicialmente contó con motores de seis cilindros y V8, con el más potente de 1964 ofreciendo 213 CV de potencia.

Ford Mustang de 1964
Ford Mustang de 1964

Sin duda, eran prestaciones bastante respetables para la época, pero las capacidades de este modelo solo fueron mejorando en los años posteriores. Más adelante cambió de plataforma, ha pasado por varias fases, y aunque ha tenido capítulos mejorables a lo largo de su historia, ha acabado por ser una institución de la deportividad a la americana y uno de sus últimos representantes en la actualidad.

Con todo, el Ford Mustang ya suma siete generaciones, pero es muy probable que no estuviéramos hablando hoy de él si no fuera por el papel del humilde Ford Falcon en su primera generación. Aquel coche se despidió EEUU (también hubo una versión australiana) tras 1970, pero siempre será una pieza crucial para el nacimiento de uno de los mejores deportivos americanos de la historia.