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¿Por qué se tardan 1.200 horas en pintar un Koenigsegg?

¡Como en casa en ningún sitio!

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez
Koenigsegg Regera - pintura

Conocer cuántas horas se tarda en pintar un Koenigsegg es fundamental para apreciar las virtudes de los coches más rápidos del planeta más allá de lo que ofrece su motor. Porque se necesitan ni más ni menos que 1.200 horas para dar el toque final a estos objetos de deseo sobre ruedas. 

No te pierdas: ¡Repasamos la increíble historia de Koenigsegg!

Y no pienses que esto se hace a nivel industrial, no. Desde hace 30 años, Koenigsegg confía en un ‘pequeño’ negocio familiar situado en Sätaröd, al suroeste de Kristianstad, en el sur de Suecia. 

Allí, Mose Freyer fundó en 1991 la compañía Moses Bil & Lack, que hoy en día se encarga de pintar los Koenigsegg en una instalación de 5.000 metros cuadrados y 50 empleados, en la que su esposa Birgitta y sus hijos, Björn y Lina, desempeñan un papel fundamental. 

Es cierto que Koenigsegg tiene su propio taller de pintura que funciona a pleno rendimiento en sus instalaciones de producción en Ängelholm, pero Moses Bil & Lack proporciona un servicio externo de pintado con los mismos estándares.

 

 

De hecho, son capaces de pintar cuatro Koenigsegg a la vez. “Trabajar en estos automóviles requiere una verdadera habilidad que no se puede comparar con ningún otro proceso. Se ha de tener instinto intuitivo y priorizar la calidad por encima de todo”, explica Freyer.

 

La pintura de un Koenigsegg: no hay límites

El proceso de elección de pintura de un Koenigsegg es tan meticuloso que parece que hablemos de una obra de arte. Lina, una de las hijas de Freyer, trabaja en estrecha colaboración con Lisa Johansson, Directora de Arte en Koenigsegg, para determinar el color exacto.

“Nos pueden pedir reproducir el color de un objeto existente – algunos clientes nos han llegado a pedir si podemos reproducir el color de un esmalte de uñas, o incluso el color de una formación montañosa de China que había cerca de donde creció”, apunta Freyer.

 

Koenigsegg Ragnarok

 

Para ello, se confía en la paleta de colores -formada por 8.000 tonalidades- del sistema Color Box de Standox (web), marca con la que trabajan. Virutas de platino u oro de 24 quilates son otras de las peticiones que tienen que satisfacer a la hora de pintar un Koenigsegg.

 

Pintar un Koenigsegg: al milímetro

Una vez elegido el color, llega el momento de pintar el Koenigsegg. Para ello se elimina cualquier resto de epoxi que haya en la superficie de la fibra de carbono y se aplican varias capas de barniz (cada una de las cuales se seca en cabina). 

Después se le aplica, con mucha precisión y sensibilidad, una base bicapa Standoblue para conseguir el color definitivo. Cuando esta se seca, se controla que todo esté en orden y, finalmente, se le da un nuevo barniz para que los coches brillen con luz propia. Por cierto, en otra ocasión tuvimos ocasión de hablar con el creador de las llaves más lujosas de Koenigsegg, ¡no te pierdas sus palabras!

 

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