Pasar al contenido principal

¿Qué significa que el motor del Ferrari 296 GTB sea en V caliente?

Ferrari 296 GTB
Hablemos de motores.

El Ferrari 296 GTB es una de las grandes novedades de la marca en la década. Y no solo lo es por renovar al Ferrari F8 Tributo, pues normalmente acostumbran a regalarnos grandes novedades los de Maranello, sino por sus grandes avances en materia de tecnología. El sustituto del F8 Tributo es el segundo híbrido enchufable y el primero en monta un motor en V caliente. ¿Qué significa que el motor del Ferrari 296 GTB sea en V caliente?

No te pierdas: Oficial: este es el Ferrari 296 GTB híbrido enchufable con un V6 y 830 CV

Motor del Ferrari 296 GTB

El motor del Ferrari 296 GTB es un V6 de 3.0 litros en V caliente. Cuenta con sistema de sobrealimentación para rendir unos 663 caballos de potencia. Gracias a combinar este motor de combustión interna con otro eléctrico se consigue un total de 830 caballos de potencia y 740 Nm de par, consiguiendo con ello un 0-100 km/h en 2,9 segundos y un 0-200 km/h en solo 7,3 segundos. La velocidad punta es de 330 km/h.

Ferrari 296 GTB

V caliente

En Ferrari regresan a los motores V6 después de abandonarlos hace décadas y centrarse en los V8 y V12. Lo hacen con apoyo eléctrico, completando un sistema híbrido de 830 caballos de potencia. Y lo hacen con un motor en V caliente para reducir al máximo el lag. Pero, ¿qué es esto de V caliente? En resumen, se trata de la arquitectura o diseño del motor, en el que los turbocompresores se ubican en el interior de la V.

Habitualmente, esta tecnología se utiliza en motores V6 y V8, y a pesar de que se ha demostrado con el tiempo que no es la mejor solución, en la actualidad una gran mayoría de fabricantes han apostado por ella. La denominación “caliente” proviene de la alta temperatura de los gases de escape que encontramos en esta ubicación, justo en el interior de la V, gases que alimentarán los turbocompresores que se encuentran a pocos centímetros de las salidas de escape.

Ferrari 296 GTB

Las ventajas son varias. En primer lugar, reducimos el espacio de forma notable, consiguiendo un motor más compacto que pueda ocupar las entrañas de otros modelos de menor tamaño. Por otro lado, mejoramos la respuesta de las turbinas, eliminando “casi al completo” el famoso lag de los motores sobrealimentados, imitando en cierta medida a los motores atmosféricos. Y es que al encontrar las turbinas junto a las válvulas de escape se genera presión en la admisión de forma más rápida.

Por supuesto, hay desventajas, y en este caso no son pocas. La más peligrosa nos lleva a la temperatura, pues al concentrar los gases a tal temperatura en tan poco espacio se produce un calentamiento que puede acabar con elementos como la culata o los propios turbos. Actualmente, estos problemas se solucionan empleando materiales más resistentes o sistemas más eficaces de refrigeración, tanto en aceite como agua. Igualmente, el centro de gravedad se ve perjudicado, trasladando parte del peso a zonas superiores del motor.

Buscador de coches

Y además