Vídeo: drag race del Ford Focus RS contra sus rivales más fieros

El que gana pierde. O al reves. O algo así.

Mientras que el espectacular launch control del Ford Focus RS 2016 le permite salir disparado en un primer momento, el hecho de obligarte a utilizar el cambio es un lastre respecto a las transmisiones automáticas de los otros dos. Así, cada vez que subes una marcha, siguen abriendo hueco... Con el Mercedes-AMG A45 como ganador y el Golf R, segundo.

El Focus RS es un digno sucesor de los mejores Ford RS. Los hemos conducido

Este experimento arroja luz sobre la filosofía central del Focus. ¿A quién le importa si el cambio manual te hace perder una carrera o si los materiales del interior no son tan buenos como los de sus rivales? El Focus RS ha sido creado para que las prestaciones sean asequibles para el común de los mortales. Y lo consigue, pero dejarlo simplemente aquí sería quedarse en falsos elogios, porque la realidad es que se trata de un coche más pensado para el conductor. Y ojo, que cada vez los rumores son más fuertes: podría haber un Ford Focus RS500 en camino...

Mientras que el Volkswagen Golf R es capaz de hacer magia y puede suavizar los límites del mundo real mejor que sus rivales, es demasiado formal para luchar con una competencia más llamativa. Los cambios recientes han hecho del Mercedes un compendio de virtudes; sobre todo, ha aprendido a no tomarse demasiado en serio a sí mismo. Pero a pesar de su alerón, el doble difusor y el escape (permanentemente puesto en su modo más atronador, desde luego), carece de la interactividad que te da el Focus RS. 

Y es que el Ford Focus RS 2016 es un ganador. Un coche para conducir, para disfrutar y para hacer el gamberro. El RS es, sin duda, el mejor de todos.

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