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Cinco razones por las que preferimos un techo blando a uno duro en un cabrio

Somos unos románticos... ya lo sabemos.

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez

Sobre gustos no hay nada escrito y este tema del que voy a hablar es un tanto personal; sin embargo, tenemos cinco razones por las que preferimos un techo blando a uno duro en un cabrio y te las vamos a explicar. "¿Capota de lona o techo rígido?" resuena en tu cabeza a la hora de comprar un descapotable... 

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Es cierto que cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes pero a la hora de decidir cuál es mejor o peor dependerá del propietario: el concepto que este tenga de un descapotable, sus preferencias personales, el dinero que esté dispuesto a pagar en el momento de la compra y, por supuesto, también en el mantenimiento posterior.

 

 

Si bien es cierto que el mundo de los descapotables con techo duro ha evolucionado mucho, con varias opciones disponibles y muchas comodidades para que no sea un engorro tener un cabrio... nosotros seguimos prefiriendo las capotas de lona para los coches nuevos, que también han experimentado importantes cambios. Aquí tienes las razones: 

 

Mucho más práctico

En el S.XXI, apretar un botón para conseguir lo que queremos en cuestión de segundos es lo más común... Por tanto, las capotas de lona ahora pueden accionarse también de manera automática, tanto para el sistema de cierre como de apertura. Algunas como la del Mini Cooper S Cabrio incluso te avisan si hay riesgo de lluvia para que puedas cerrarla a tiempo... 

 

Espíritu clásico

Los descapotables clásicos son objeto de deseo... y sus capotas de lonas siguen haciendo soñar a miles de 'petrolheads' a lo largo y ancho de este mundo. ¿Acaso alguien puede resistirse al techo del Alfa Romeo Giulia Spider? (Si lo haces, no tienes corazón). Por este motivo, conducir un cabrio con techo blando sigue haciéndonos soñar al mantener ese espíritu clásico y puro de los que fueron tiempos mejores. Porque sí, la vida siempre es mejor con un clásico...

 

 

Evolución a la altura

Uno de los motivos que te pueden hacer dudar de si prefieres un coche con techo blando o duro es su aislamiento acústico y su resistencia a las inclemencias del tiempo; sin embargo, las capotas de lona han ido adaptándose y evolucionando de manera que esto ya no sea un problema. Por tanto, son capaces de estar a la altura de las rígidas. Por cierto, ¿sabes que Porsche ha patentado un nuevo sistema de seguridad para sus descapotables?

 

Coches más equilibrados

Sí, el peso de un techo blando es inferior al de, por ejemplo, un techo duro retráctil (normalmente los sistemas que estos utilizan añaden unos cuantos kilos al conjunto). Por tanto, a la hora de circular con él descapotado, el reparto de pesos variará más si estamos conduciendo un coche descapotable con techo duro que uno con el techo blando... siendo el comportamiento de estos últimos, en líneas generales, mucho más equilibrado.

 

 

Más bonitos y refinados

Quizá esto sea el motivo más subjetivo de todos, pero los coches descapotables con capota de lona suelen ser mucho más estéticos que los de techo duro. Sus líneas son más estilizadas y como te decía, quizá sea ese espíritu clásico que tienen los que nos obligan a tomar esa decisión. Somos unos románticos, ¿qué le vamos a hacer?

Es cierto que el mantenimiento de los techos blandos suele ser más elevados y que su seguridad frente a los amigos de lo ajeno, por ejemplo, es inferior... pero un capricho es un capricho y no vamos a ser nosotros los que te demos razones para no comprártelo. 

 

 

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