Los coches más importantes de la historia del automóvil: los inicios

Un repaso histórico para entender la evolución del automóvil.

Hoy empezamos un nuevo serial en el que vamos a echar un vistazo al pasado para conocer mejor los coches más importantes de la historia del automóvil. Hoy empiezo con el primer periodo, finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX, los primeros años de los coches, un momento clave en el que comenzaba a rodar esta nueva tecnología que cambiaría la movilidad por completo. Fue Karl Benz el primero que colocó un motor de combustión interna en un vehículo, aunque muchos años antes ya se trabajaba para automatizar el movimiento de los vehículos sin la necesidad de que ningún animal tuviese que tirar de él. Con el Benz Motorwagen nº1 comenzaba una historia del automóvil que, más de un siglo después, todavía tiene muchas páginas en blanco por dibujar.

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Con la patente 'DRP 34926' de Gottlieb Wilhelm Daimler en 1885 se prendía la mecha para crear innumerables vehículos propulsados por motores alimentados por gas o derivados del petróleo. A partir de ese momento, la industria iba a crecer de una manera espectacular y poco a poco, en numerosos países fueron surgiendo nuevos fabricantes que iban llevando este concepto inicial a un nuevo nivel. En 1891 surgía el Systeme Panhard, que colocaba el motor delante y la tracción en el eje trasero mediante una transmisión, un sistema que sigue plenamente vigente hoy en día.

 

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A partir de ahí, una explosión de marcas y modelos. En 1904 nacía Hispano Suiza, la primera marca española, mientras que a principios de año se lanzaba el primer modelo de producción de la compañía, con 20 CV y un claro objetivo de ofrecer lujo y más lujo. No nos engañemos: aquellos primeros coches, incluso los iniciales más modestos, estaban reservados para la élite de la época. Poco a poco las marcas fueron implementando este concepto de vehículo movido por un motor en carruajes de lujo y en esos primeros años destacan numerosos fabricantes claramente enfocados al lujo al más alto nivel. 

Rolls-Royce fue una de las marcas con más éxito: esta mítica marca británica se fundó en 1906 por el industrial Henry Royce y el comercial Charles Stewart Rolls. Su primer coche, el Rolls-Royce Silver Ghost, se puede considerar como el primer gran éxito del automóvil de superlujo, con más de 6.000 unidades fabricadas. Fue tal el éxito que incluso tuvieron que abrir una fábrica en EEUU para apoyar la inmensa demanda. Hoy Rolls-Royce sigue siendo un referente del lujo sobre cuatro ruedas.

Pero la primera década del Siglo XX seguía dominada por una serie de vehículos al alcance de muy pocos, con una construcción completamente artesanal y cuyo acceso estaba restringido a la mayor parte de la población. Pero todo cambió en 1906, cuando un empresario industrial americano, que ya se había estrenado con la construcción de un cuadriciclo autopropulsado en 1896, dijo estas palabras “Voy a construir un coche para el pueblo, el automóvil universal.” Henry Ford quería popularizar ese primitivo invento y lo quería hacer siguiendo las teorías de Taylor sobre la combinación de hombre y máquina en una línea de producción. Nacía el Ford Model T y con él, la industria del automóvil cambió para siempre. ¡En el próximo número seguimos con la expansión de los coches como medio de transporte de masas!


 

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