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Mercedes-AMG GLC 43: ¡así claro que nos gustan los SUV!

La verdad es que tiene su punto.

Mercedes-AMG GLC 43

Mercedes lo ha vuelto a hacer con el nuevo Mercedes-AMG GLC 43. Bueno, con la ayuda de AMG, claro, que no es moco de pavo. De nuevo ha cogido un SUV, en este caso el Mercedes GLC, y lo ha convertido en un deportivo de altas prestaciones. Es cierto que forma parte de la entrada a la gama de AMG, pero no me digas que el Mercedes-AMG GLC 43 2020 no tiene su atractivo. Es bastante potente, está bien hecho, corre que se las pela, viene hasta arriba de tecnología y su diseño tiene un puntito picante. Venga, que sabemos que aunque es un SUV los coches así nunca están de más.

Mercedes-AMG GLC 43: lo tiene todo para triunfar

Lo cierto es que la gama de AMG cada vez crece más, y lo hace con modelos como este Mercedes-AMG GLC 43. Coches basados en un modelo corriente pero con un extra de picante en todos los aspectos. Estética, motor, imagen interior... y precio, claro. Aunque en este caso, al tratarse de el escalón inferior de la oferta del preparador de Affalterbach tampoco podemos decir que la tarifa se dispare, o al menos eso creemos (todavía estamos esperando a que se anuncie). En resumen: obtiene un muy bien en relación calidad precio.

Mercedes-AMG GLC 43 zaga

Sí, es totalmente cierto que al ser SUV puede que no vaya tan bien como el Mercedes Clase A Sedán (prueba) en su versión más potente y agresiva. Pero también es verdad que los últimos crossover deportivos que se están lanzando consiguen transmitirnos mucho más que hace unos pocos años. Se llama evolución y nos gusta en cierta medida. Por lo menos tenemos la certeza de que el Mercedes-AMG GLC 43 no va a formar parte de la lista de los mejores SUV híbridos ni va a comportarse como estos. It's something.

Dos carrocerías para el Mercedes-AMG GLC 43

Lo cierto es que llega con dos carrocerías: Coupé y de cinco puertas. Ambos llegan con faros de LED, un frontal con una calandra formada por lamas verticales para asustar a cualquiera que ose preguntar "¿entonces no puedes pagar el V8?", cuatro salidas de escape con dos a cada lado y nuevas llantas de aleación. Me parece una actualización más que razonable.

Mercedes-AMG GLC 43 interior

Sin embargo, lo que más me gusta es el motor del Mercedes-AMG GLC 43. Ahora viene con más caballos deseando relinchar. 390 CV conseguidos gracias a unos pocos retoques en la electrónica y a la instalación de unos turbo algo más grandes. Con estos ingredientes se planta en 100 km/h desde parado en 4,9 segundos y alcanza una velocidad punta limitada a 250 km/h. Parece, por tanto, que le han apretado las tuercas. Tracción total 4Matic, creo que sobra decirlo.

Al estar renovado, también cuenta con más pantallas en su habitáculo. Hay una digital para la instrumentación con un montón de configuraciones y colores, y también la ya clásica en la parte más alta de la consola central y que se encarga de manejar el sistema de infoentretenimiento. Fuerzas G, tiempos de vuelta y otras cosas poco recomendables en un todoterreno de casi dos toneladas. Todo está registrado.

Mercedes-AMG GLC 43 trasera

Por último, y para todo lo demás, modos de conducción a tutiplén. Cambios en la rigidez de la suspensión, en la respuesta del motor, en el tacto de la caja de cambios, en la asistencia de la dirección... pero no hay modo drift en este Mercedes-AMG GLC 43 (aunque está configurado para entregar por defecto el 69% del par motor a las ruedas traseras). ¡Lástima! Eso, claro, está reservado para los AMG V8, los pata negra.

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