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No lo olvides: Aston Martin vendió el Cygnet. Sí, al final se atrevió

¿Aberración o genialidad?

Por regla general los coches de Aston Martin siempre nos dejan boquiabiertos. Superdeportivos, aunque en los últimos tiempos hemos visto un SUV que seguro no entrará dentro de los SUV híbridos más interesantes... porque no tiene un sistema de propulsión de este tipo. ¿Sería interesante? Eso es otra cuestión, pero lo cierto es que sorprendería casi tanto como el lanzamiento del Aston Martin Cygnet. Un utilitario de lujo disfrazado de británico pero que en sus entrañas escondía lo mismo que un Toyota iQ. Pero por una pasta, claro. No pensarías que un Aston Martin tendría un precio para el populacho, ¿no?

Aston Martin Cygnet: ¡qué... sorpresa?

A mediados del 2011 llegó a nuestro país el Aston Martin Cygnet. En esencia era un Toyota iQ que costaba la friolera de 40.000 euros. ¿Por qué llegó? ¿Quién iba a comprar semejante atrocidad? Bueno, pues había una razón muy importante. Reducir el promedio de emisiones de CO2 de la firma de Warwickshire. Contaba con la diferenciación del lujo por bandera, ya que en caso contrario no habría Dios que hubiera comprado este coche. Pero al fin y al cabo contaba con detalles mucho más premium que su primo japo.

Sin embargo, la cuestión es que se veía por algún que otro barrio pijo, sobre todo en Inglaterra. También tenía que jugar la carta del equipamiento de serie, que era realmente abundante. Entre otros, incluía un sistema de navegación o climatizador, que a principios de la década no era algo tan habitual. Y por supuesto la calidad de su cabina nada tenía que ver con el Toyota. Contaba con el interior del techo forrado en Alcantara, por ejemplo. La piel también abundaba y el ensamblaje general era mucho mejor.

Aston Martin V8 Cygnet Concept

Lo más curioso de todo es que con el tiempo, el Aston Martin Cygnet se puede llegar incluso a convertir en una pieza de coleccionista. Desapareció del mercado en el año 2013, y como duró tan poco (y era tan caro) tan solo se vendieron unos cuantos cientos de unidades. Además, en la compañía se dieron cuenta de que no tenía mucho sentido, pues sus parcas emisiones se vieron eclipsadas por los gloriosos V8 y V12 de los modelos más deportivos de Aston Martin.

Este que ves en las imágenes lleva uno de esos V8 bajo el capó, así que no es un buen ejemplo. Pero la versión estándar montaba un propulsor de gasolina de 98 CV. Por el momento, Aston Martin no ha dicho que tenga planes de volver a fabricar un utilitario. Sin embargo, en caso de que así fuese, ¿qué características te gustaría que tuviese?

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