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¿Por qué atacó un oso a este Shelby Cobra en Alaska?

El goloso peludo llegó al coche atraído por el dulce aroma de una paquete de galletas que emanaba de su interior.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Un oso golOSO ataca un Shelby Cobra en Alaska

¿No te has enterado de que un oso ha atacado a un Shelby Cobra en Alaska? Ya, estás muy liado en el chiringuito de playa como para seguir las noticias sobre coches, pero esta mola mucho. De hecho nos recuerda a la de aquel oso que se pasea en sidecar por Rusia.

Los hechos han sucedido el pasado 30 de julio cuando el peludo en cuestión se lió a golpes con el pobre Shelby Cobra. Bueno, más concretamente se centró en su capota, la cual resultó (bastante) dañada en su parte trasera izquierda. Menudo zarpazo. 

El vehículo de 53 años se encontraba estacionado en la estación de esquí de Alyeska, Ancorage (Alaska). Allí lo había aparcado su propietario Tom Cotter, quien estaba realizando un viaje por la zona junto a otros tres dueños del mismo modelo. Todos ellos son unos frikis de este tipo de coches clásicos

 

 

 

Los cuatro miembros de la expedición realizaron un alto en la ruta para descansar y dormir. Hasta ahí, todo normal. El problema vino cuando uno de los coleguitas de Tom se dejó accidentalmente en la parte posterior de su Cobra un paquete de galletas de la firma Fig Newton. Visto lo sucedido, resulta evidente que al plantígrado le chifla esa marca. 

Atraíado por el dulce aroma, el oso ha atacado a un Shelby Cobra, se acercó al lugar de autos durante la noche. Y ni corto ni perezOSO, trató de acceder al interior del vehículo para degustar el sabroso manjar. Como es natural en este tipo operaciones, buscó el lugar más vulnerable del enemigo -a ver es un oso, pero no es tonto- para derrotarle. Y ése no era otro que la lona que cubría el vehículo. 

Fue uno de los amigos de Tom quien se apercibió de lo sucedido a la mañana siguiente. De inmediato avisó a su amigo quién comprobó que la tela de la capota había sufrido un buen zarpazo que la había rasgado. Además, la carrocería del vehículo lucía varias huellas de barro del mamífero, aunque por fortuna sin haberla arañado.

Cotter comentó que al tratarse de un Shelby Cobra original, los daños causados tienen un valor de seis cifras. Sin embargo, estaba más feliz que una perdiz por el hecho de que la espectacular carrocería de aluminio estuviera intacta. 

 

 

Imagen portada: Twitter KTUU.COM

 

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