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¿Tus neumáticos son de tipo G? Pues la has c*gado...

Porque jugar con la G no siempre es divertido...

Imagen de perfil de Alex Aguilar
¿Tus neumáticos son de tipo G? La has cagado...

Es posible que cuando te toca cambiar los neumáticos de tu coche seas de esas personas que prefieren lanzarse a las ofertas como si no hubiera un mañana. Y haces mal, muy mal: los neumáticos de tipo G son mucho más caros a la larga... y mucho más peligrosos. Para la próxima vez no seas tan ruin y procura elegir uno de los coches más baratos que puedes comprar en 2017 en lugar del último modelo de la marca premium de moda para impresionar a tu cuñado. E invierte la diferencia en unos zapatos buenos. 

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Como sabrás -o deberías saber, que tampoco es que se trate de un neumático de fórmula 1-, desde hace algún tiempo prácticamente todos los útiles que empleamos en nuestra vida cotidiana tienen clasificación energética: desde el frigorífico hasta el coche pasando, por supuesto, por las ruedas. Ahora el rendimiento de las gomas que colocamos a nuestro vehículo está catalogado con arreglo a unas tablas de eficacia y eficiencia, que las dividen en distintas categorías en función de su rendimiento, de su compromiso con el medio ambiente... y del ruido que hacen al girar. 

De este modo, existe una tabla en la que la máxima calificación en términos de seguridad y ecología corresponde a la letra A, seguida de B, C, D... y así hasta llegar a los neumáticos de tipo G, que son los peores de todos y por norma general los más baratos. Sí, quizá el pedazo de precio que te hicieron en el taller de tu barrio por cambiar las ruedas del coche no se debía únicamente a que "tú eras un cliente muy especial"... sino a que esos trozos de caucho son menos eficientes que la aerodinámica de un autobús urbano

Y te lo decimos en serio: aunque no lo creas, un neumático de tipo G no sólo tiene un rendimiento en carretera mucho menor -que es lo que más debería preocuparte-, sino que también tiene asociadas una serie de desventajas que van a donde más te puede doler: el bolsillo. Se estima que empleando gomas de esta clase un vehículo medio gasta un 7,5% más de combustible que si lo hiciera con otro más eficiente, lo que se traduce en que a lo largo de la vida útil de la rueda el propietario o propietaria está gastando hasta 300 euros más.

¿Qué opinas? Quizá haya llegado la hora de dejar de mirar tanto el céntimo y comenzar a preocuparte de elegir unos neumáticos con buen rendimiento. No es necesario que sean las gomas más caras del mundo -como éstas certificados por el Récord Guinness-...pero tampoco de esa marca de Taiwán cuyo nombre es impronunciable. No son una buena opción. Aunque te cuesten a seis euros el manojo...

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