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Toyota equipará sus coches con neumáticos sin aire

Sabes que las medidas para ahorrar peso han ido demasiado lejos cuando el aire en el interior de los neumáticos se considera demasiado pesado.

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

Como cualquier tecnología del porvenir, el coche del futuro no aparecerá de la noche a la mañana, nos recuerdan en Carbuzz. Será el producto de mucho trabajo que llevará a un componente innovador de cuando en cuando. Y aquí se encuadran los neumáticos sin aire de Toyota, por ejemplo, una marca que ya experimenta con motores de hidrógeno para revolucionar nuestro medio de transporte favorito.

Estas cubiertas están en el Toyota Fine-Comfort Ride Concept que ves sobre estas líneas (entre otros prototipos presentados en el Salón de Tokio 2017) y Bloomberg los ha analizado en profundidad. La marca quiere utilizar esta tecnología para reducir el peso de sus vehículos impulsados mediante hidrógeno, con el fin de que puedan convertirse en automóviles con una utilización más práctica en el día a día. Dado que el Fine-Comfort Ride cuenta con un motor eléctrico en cada rueda, la compañía quiere recortar los kilos en esa zona (si los propulsores se montasen en el interior de las llantas, se convertirían en masa en suspensión, algo que ‘mataría’ el buen comportamiento de cualquier modelo).

Estos neumáticos consisten en una banda de goma recubriendo una pieza hecha de plástico y aluminio. Cierto, esta tecnología aún no es viable en los vehículos de producción (ya se usa en carritos de golf, pero aún debe probar su viabilidad en los modelos para pasajeros), pero la idea es que la masa se rebaje en un 30% respecto a las cubiertas tradicionales, llenas de aire, reduciendo el peso en unos 5 kg por rueda.

Los neumáticos que se 'autorreparan' son una realidad.

Los neumáticos sin aire deben pasar por muchos test todavía, como su resistencia al desgaste. Los prototipos desarrollados hasta ahora se deterioran entre un 10 y un 20% más que las ruedas tradicionales, lo que anula el posible ahorro de peso. Si consiguen igualar dicho desgaste con el existente en un neumático actual, podemos pensar que estas ruedas sin aire pronto estarán en la mayoría de los coches de producción, pues cuestan más o menos lo mismo que las habituales.

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