Pasar al contenido principal

El alerón trasero del Williams F1 funciona en el... supermercado

La tecnología de la F1 al servicio del consumidor... y el medio ambiente

Imagen de perfil de Javier Prieto
La tech de Williams llega a los supermercados

Hasta ahora sabíamos de las múltiples aplicaciones de la tecnología de la F1 lejos de los circuitos. Sin embargo lo que no podíamos sospechar es que también se fuera a colar en los supermercados mejorando la eficiencia energética. Pues eso es lo que acaba de comunicar Sansbury´s. Su red de 1.400 tiendas repartidas por el Reino Unido dispondrá de nuevos sistemas que reducirán un 30% el consumo de energía de sus refrigeradores. Sí, nos referimos a esas cámaras abiertas (sin mamparas de cristal) donde están los alimentos perecederos como la leche, los yogures, los quesos, etc. Hasta ahora transitar por los pasillos de esas secciones es como visitar el Polo Norte. Pero alguien ha conseguido idear un sistema de recanalización de los flujos del aire frío -aerodinámica pura y dura- que generan esos aparatos para que permanezcan en el interior de los mismos.

 

La tecnología de William F1 en los supermercados

 

Este milagro parte del alerón trasero de un monoplaza de la escudería Williams de Fórmula 1. La innovación ha sido avalada por Williams Advanced Engineering, división de Ingeniería del equipo de Grove, quien asegura que el ahorro podría cifrarse en 44 millones de kWh. Sí, eso es mucho. Insistimos, parece ser que la arquitectura del ala posterior de los Williams ha servido como fuente de inspiración para unos cometidos alejados de la competición. Felicidades por la idea. Se acabó eso de estornudar en los pasillo de las verduras, los yogures y la leche. Por cierto, al margen del rollito marketiniano, los directivos de Sansbury´s han demostrado una gran sensibilización medioambiental. Felicidades por partida doble. Y como premio, su factura eléctrica menguará gracias a esta iniciativa. Así las cosas, la Categoría Reina hará más saludable nuestras vidas gracias. 

Foto del texto: Galio vía Flickair.

 

Lecturas recomendadas