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Así es Indianápolis, el mítico circuito donde corre Alonso este domingo

Pero, ¡qué grande es el Brickyard!. Estos americanos tienen un problemas con eso del tamaño.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Indianapolis Motor Speedway

Con sus 253 acres o 102 hectáreas, el Circuito de Indianápolis es el mayor autódromo del mundo... y una de las instalaciones deportivas más grandes del planeta.

No te pierdas: Dónde ver las 500 Millas de Indianápolis

Ya sabes que además  es el escenario donde Fernando Alonso tratará de ganar las 500 Millas de Indianápolis el próximo domingo 28 de mayo. A este respecto, ¿crees que el español tiene verdaderas opciones de vencer en la mític prueba?

Para que te hagas una idea de sus dimensiones, te diremos que en el terreno situado en el interior del famoso óvalo, cabrían holgadamente unos doce estadios de fútbol. Sí, has leído bien.

Tanto es así que dicha zona, conocida como el infield, alberga además de los boxes, un museo con una colección de los bólidos ganadores en la Indy500, cuatro hoyos de un campo de golf que atraviesa  la pista, dos lagos y por si te mola la música, un escenario para conciertos. Ah, y tres aparcamientos para estacionar los coches.

 

​   PAGODA IMS

 

Eso por no hablar de sus diecisiete tribunas que pueden con una capacidad para 257.000 aficionados que sumados a las zonas de admisión, lo que aquí llamamos la pelouse, podrían acoger hasta unos 350.000 espectadores.

Y por si fuera loco, en el  exterior del Circuito de Indianápolis, también hay varios parkings más que se asientan en otras 127 hectáreas.

Tampoco podemos olvidarnos de la pagoda, la construcción de inspiración oriental en cuyo interior se encuentra la sala de control de la carrera, y uno de los elementos más conocidos de las instalaciones.

 

Indy Turn

 

Y hablando de elementos representativos, el brickyard o la yarda de ladrillos ubicada en la línea de meta es el icono por excelencia del autodrómo estadounidense.  

Echa un ojo a: Las 21 claves para entender la Indy500

Después de ver estos datos ya vas comprendiendo por qué decimos que el Indianapolis Motor Speedway está considerado uno de los centros mundiales del Motorsport, ¿verdad?

 

La pista

Ahora vamos con la pista, que es su seña de identidad. Como ya sabes, el famoso oválo de 4,023 km o 2,5 millas, está compuesto por cuatro curvas idénticas, con un ángulo de 90 grados, un peralte de 9 grados y una anchura de 18 metros. Están conectadas por sendas rectas gemelas de 1.006 metros de longitud y otras dos más cortas de 201 metros cada una de ellas. 

 

 

A pesar de esas dimensiones simétricas, existen singularidades en cada zona de la pista.Por ejemplo, unas están más bacheadas que otras y en algunas existen edificios próximos que reducen las rachas de viento, mientras que en otras puede soplar con más intensidad. Y es evidente que cuano se rueda a 370 km/h., cualquier pequeño factor es determinante. 

Precisamente, a esas velocidades una de las mayores preocupaciones es la seguridad de los pilotos. Por eso, en 2002 se instalaron en el Indianapolis Motor Speedway las barreras SAFER, Este sistema de protección tiene como función absorber la energía y diseminarla en caso de impacto contra el muro.

 

 

Y la verdad es que han salvado un montón de vidas. Solo tienes que ver el accidente sufrido esta semana por Sebastian Burdois para ver que cumplen una función vital, nunca mejor dicho.

 

Un poco de historia

La idea de hacer realidad el Circuito de Indianápolis se la debemos a un empresario llamado Carl G. Fisher, quien era bastante espabilado. Impulsó su creación con el fin de hacer florecer en la región la industria automovilística en aquel estado. Las obras se terminaron en 1909, fecha en la que comenzaron a celebrarse competiciones de dos y cuatro ruedas en él.

 

 

Dos años más tarde, en 1911 se disputó la primera edición de las 500 Millas de Indianápolis y la cosa tuvo tanto éxito que actualmente esa prueba es la que le da fama al autódromo.

La pista original estaba cubierta con más de tres millones de ladrillos que poco a poco se fueron cubriendo con asfalto, labor que se inició por las curvas en 1936 y se finalizó en 1961.

 

 

Sin embargo, tuvieron la feliz idea de respetar una franja de ladrillos en la línea de meta que ocupa una yarda, el Brickyard al que nos referíamos unas líneas más arriba.

Desde 1911 se han disputado 100 ediciones de las Indy500, siendo A. J. Foyt ( 1961, 1964, 1967, 1977), Al Unser  (1970,1971,1978 y 1987) y Rick Mears (1979, 1984, 1988, 1991) los pilotos que más veces han ganado la prueba, cuatro en total.

 

 

De los que corredores en activo, el brasileño Hélio Castroneves cuenta con la marca de tres victorias (2000, 2001 y 2009), siendo además uno de los cinco que han repetido éxito en el Brickyard. 

Por cierto, ¿sabías que solo 10 novatos se llevaron las 500 Millas de Indianápolis

 

 

 

 

 

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