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Enfada a su esposa construyendo un circuito de drift alrededor de su casa

Takeshi Teruya es un japonés que vive en Nueva Zelanda y que se ha hecho famoso por construir una pista de drift alrededor de su casa, algo que no ha entusiasmado a su esposa. Al menos la obra le salió barata...

Imagen de perfil de Jorge Morillo
Drift

Todos los que seáis aficionados a los coches y a la competición automovilística veríais un sueño cumplido si alrededor de vuestra casa hubiese una pista de carreras, ¿verdad? Pues eso es precisamente lo que tiene Takeshi Teruya, un japonés cuya historia es de lo más curiosa. Amante del drift como pocos, construyó un circuito para tal fin que apenas tiene 160 metros de longitud, una cifra más que suficiente como para darle la felicidad plena. No así a su esposa, que según cuenta el nipón le costó bastante aceptar la nueva decoración del jardín...

La historia del señor Teruya es de lo más curiosa. Desde su país natal se mudó a Hamilton, Nueva Zelanda, en el año 2007 para finalizar sus estudios, los cuales compaginaba con diversas competiciones de drift. Esta disciplina ha sido siempre la preferida de este señor, como la de muchos otros compatriotas japoneses. Y fue precisamente durante uno de estos eventos cuando se le ocurrió la idea de construirse su propia pista para quemar goma.

El circuito de drift más loco está en Letonia

Mecánico de profesión, Teruya se aprovechó además de que comprar parcelas de terreno es mucho más barato en Nueva Zelanda que en Japón, donde hubiese sido imposible llevar a cabo su sueño. Un total de 178.000 dólares americanos, que vienen a ser poco menos de 150.000 euros, tuvo que pagar por su nueva casa, así como por el terreno que la rodeaba. A partir de ahí tan solo quedaba construir el circuito, algo para lo que solamente empleó 10.500 dólares más, unos 8.800 euros, ya que todas las labores necesarias las hizo él mismo.

Supondréis que esta casa de culto al drift habrá sido un problema en el vecindario por el ruido de los coches cuando están en plena acción. Nada más lejos de la realidad, y es que la zona donde se ha construido todo esto está llena de fans del motorsport, con lo que su proyecto solamente obtuvo apoyos. Tan solo hubo que convencer de que esto era una buena idea a la esposa, que solamente ha tragado con ello cuando han llegado los niños a la relación. Ver cómo se divierten sobre la pista de carreras no tiene precio, dice. Veremos cuando les toque comprarles un coche para que ellos también se curtan en el arte del drift.

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