El Toyota Yaris WRC es el Yaris que más mola. He dicho

Tenemos imágenes frescas del pequeño esquiador del equipo Gazoo Racing.

Vídeo: los mejores saltos del WRC

En los últimos nueve meses, los dos Toyota Yaris WRC que desarrolla el equipo Gazoo (la rama de competición de la marca) han recibido una paliza de espanto para ser puestos a punto. El jefe de la formación y cuatro veces campeón del Mundial de Rallys Tommi Makinen –exacto, el mismo que dio su nombre a un Mitsubishi Lancer Evo por el que todos suspiramos-, junto a sus compañeros, ha recorrido casi 5.000 km sobre todo tipo de superficies. Así, prueban y liman cualquier problema o preocupación antes de que regresar a la disciplina el año que viene.

Como puedes observar en el vídeo que tienes sobre estas líneas, el Toyota Yaris WRC ya parece bastante emocionante. Con los plazos a punto de cumplirse, las dos unidades se dedican ahora a levantar polvo para comprobar que todo marcha como debe y que el coche será competitivo cuando llegue el día del debut.

El primero de los vehículos ha estado trabajando durísimo en las pistas de tierra cerca de la sede de la formación (Puupola, Finlandia), con el fin de centrarse en el desarrollo del motor y de las transmisiones. Mientras tanto, el segundo se ha desatado en España y Portugal para ajustar el diseño de la suspensión y asegurarse de que el furioso Yaris WRC no salta de forma inesperada a las cunetas locales.

“Todavía no hemos empezado a probarlo sobre asfalto”, nos dice Tom Fowler, ingeniero jefe del equipo. “Pero ya podemos decir que la actuación del coche está a un nivel muy alto”, añade.

El regreso de Toyota al Mundial de Rallys coincidirá con un cambio de normas para los vehículos: más potencia y coches más grandes, anchos y con más alerones intentarán devolver emoción al arte de ir muy deprisa en un escenario poco amable.

Esta modificación en las regulaciones muestra que los vehículos serán más impactantes y agresivos, principalmente porque los equipos tendrán mayor libertad en el apartado aerodinámico. El labio delantero puede crecer hasta 60 mm, es posible incrementar la anchura del coche en 55 mm y también hay mayores dimensiones en la zaga. Las estriberas de las puertas se ampliarán. Los coches pesarán 25 kg menos. El difusor posterior estará atado a ciertas restricciones de tamaño, pero puede sobresalir 50 mm. ¿Lo mejor? El alerón trasero verá “dramáticamente aumentadas” sus medidas. Oh, yeah.

Los participantes emplearán el mismo motor turbo 1.6 de cuatro cilindros que hay actualmente, pero gracias al incremento de la brida (pasa de 33 a 36 mm), la potencia debería subir hasta los 380 CV, más o menos. La cifra es parecida a la de los coches del Mundial de Turismos. Serán tan rápidos que la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) ha decretado que no podrá subirse cualquier piloto: o demuestras que estás entre los mejores o no conducirás uno de los nuevos WRC simplemente gracias a tu billetera…

Nos paseamos en carretera abierta con el Hyundai i20 WRC.

Apenas podemos esperar. Y los chicos de Gazoo Racing cruzan los dedos para que el vehículo que domine el campeonato sea un Toyota Yaris WRC. Si no, será Sebastien Ogier –siempre que las normas que regulan el orden de salida a los tramos se lo permitan, claro-. Habrá que aguantar hasta el año que viene para saberlo. Mientras tanto, ponte el vídeo en bucle.

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