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Se libra de una multa porque la señal de tráfico no estaba en español

La conductora gallega alegó que no comprendió el texto del panel escrito solo en catalán.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Anulada multa por señal de tráfico solo en catalán

Una conductora gallega se libra de pagar una multa del Ayuntamiento de Barcelona porque la señal de tráfico no estaba rotulada en español.

Así se hace el recurso de una multa de tráfico

Así lo ha dictaminado una sentencia firme emitida por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 8 de la Ciudad Condal.

La resolución señala que la sanción municipal contravenía la Ley de Tráfico y Seguridad Vial. Esta determina que las señales de tráfico deben estar escritas, al menos, en el idioma español. Sin embargo, en este caso solo figuraba la leyenda en la lengua catalana.

 

 

Por tanto, el escrito del Tribunal ha dejado sin efecto la sanción del Consistorio por aparcar un turismo en una zona de carga y descarga reservada para los vehículos comerciales.

El importe de la infracción, tipificada como leve, ascendía a 60 euretes... que la demandante se va a ahorrar. Desde luego que no está entre las multas más gordas que te pueden poner. Pero, la mujer se ha salido felizmente con la suya.

     

El proceso kafkiano

Todo empezó en 2016 cuando la ciudadana recibió una notificación de una sanción por incumplir la Ordenanza de Circulación al aparcar su turismo en un área de carga y descarga reservado a los vehículos comerciales.

Contraria al castigo pecuniario, presentó un recurso argumentando en su defensa que no comprendía el rótulo escrito en catalán en la señal de tráfico. Asimismo alegó que el Ayuntamiento estaba incumpliendo el artículo 56 de la Ley de Tráfico y el 138 del Reglamento General de Circulación relacionado con la lengua de la señalización vial.

Por su parte, el Ayuntamiento respondió en marzo de 2017 desestimando las alegaciones de la conductora. Para ello alegó que la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Cataluña permiten este tipo de señalización. Además expuso que los pictogramas que figuran en la señal son de carácter universal y claramente enunciativos para el conductor. Es decir que el Consistorio no se apeaba del burro.

Los argumentos de la sentencia 

Finalmente, la juez ha deshecho el entuerto con la Ley -y el sentido común- en la mano. Tras visionar la señal de la discordia ha afirmado que ésta se encuentra al margen de la legalidad porque aquel precepto recoge que las indicaciones de este tipo se expresarán al menos en la lengua oficial del Estado.

Es decir que la Justicia la ha dado la razón: si no entendía el texto del panel, no sabía si estaba permitido o no aparcar allí. Felicidades para esta valiente ciudadana y para su abogado Óscar Granja. Ha sido la victoria de David contra Goliat. 

Imagen portada: Certo Xornal vía Wikipedia. 

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