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El puente más loco y retorcido del mundo está en Japón

¿Te atreverías a ir más allá del horizonte?

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez

El mundo está lleno de lugares maravillosos como el puente más loco (y retorcido) del mundo, que está en Japón. Se llama Eshima Ohashi y está fabricado con un objetivo muy funcional.

Lo más cachondo es que, dado que mide poco más de 1 km de largo (1.466 metros) y tiene una pendiente de 6,1% en el lado de la prefectura de Shimane y 5,1% en la parte de Totora, parece más bien una montaña rusa que un puente. 

No te pierdas: A este puente lo llaman 'el abrelatas'. Por algo será... 

Aun así, la construcción del puente más loco del mundo no es puro capricho, sino que es realmente útil y permite a los barcos pasar por debajo de él sin necesidad de abrir el puente, algo que estamos más acostumbrados a ver. 

Esto no quita que el puente sea, sin duda, una locura que hará que a más de uno -sobre todo si es su primera vez circulando por él- le de un saltito el corazón cuando se aproxima a él por Shimane.

 

 

Y es que la ilusión óptica de este puente japonés hace a tu mente creer que al final del puente, en la cima, hay un precipicio y caerás al mar… ¡No apto para susceptibles! Ni este, ni el puente más alto del mundo en China.

A pesar de todo, el puente parece seguro y aunque imponga respecto, no tiene nada que ver con las cinco carreteras más peligrosas del mundo... 
 

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