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Sin tatuajes y sin conversación, así quieren que sean la Guardia Civil de Tráfico

La mayoría de los agentes está en contra

Imagen de perfil de Noelia López
Tatuajes Guardia Civil

Si el nuevo ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, quisiera ser Guardia Civil lo tendría complicado. Y no por su edad, talla o condición sexual, sino porque lleva tatuajes y eso según la nueva regulación del aspecto físico que quiere aprobar la Dirección General de la Guardia Civil está totalmente prohibido.

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Como si hubiera retrocedido (mucho) en el tiempo, los altos mandos de la Guardia Civil quieren establecer una serie de condiciones relacionadas con el aspecto físico y el comportamiento de obligado cumplimiento para los agentes. En el pliego se recogen anotaciones como que tendrán que llevar el pelo "aseado y peinado", de color "natural" y si usan tintes que sean "acordes con los colores naturales de su cabello".

Los agentes que sean mujeres podrán llevar mechas o reflejos, pero con la condición de que sean "tonos similares al color base". También quieren regular el uso de complementos: horquillas, gomas o redecillas están permitidas, pero no deben ser de colores parecidos al pelo para que "no destaquen a la vista".

Respecto al pelo, ellas tampoco podrán llevar "peinados tipo rasta" o "trenzas de tipo étnico". Mientras que ellos lo deben llevar con un estilo "clásico", que no tape las orejas.

Bigotes y uñas muy cortos

Pero espera, que hay más. La norma también habla de la longitud de las uñas. Aquí hay diferencia entre sexos: las de ellos no pueden superar el borde del dedo y, por supuesto, sin pintar; ellas no las pueden dejar crecer más de tres milímetros y si quieren llevarlas pintadas será de un color transparente o similar al de los labios".

Con ellas hay una concesión: podrán usar maquillaje, pero de tonos claros. Respecto al lápiz de ojos: “se utilizará exclusivamente para perfilar el contorno".

En cuanto a la longitud del bigote, no deberá estar por debajo de la comisura de los labios, mientras que la barba tendrá un máximo de tres centímetros de espesor.

La nueva Guardia Civil que quieren construir, no podrá llevar más de dos anillos (reloj sí, pero no muy grande) y no más de una pulsera. Los pendientes solo se permiten para las chicas, pero no pueden sobrepasar el lóbulo de la oreja. De piercings en otras partes del cuerpo, ni hablar.

Si llevan tatuajes tendrán que quitárselos

Los tatuajes quedan “absolutamente prohibidos” cuando “contengan expresiones o imágenes contrarias a los valores constitucionales, autoridades o virtudes militares” o reflejen “motivos obscenos o inciten a discriminaciones de tipo sexual, racial, étnico o religioso”.

Si algún agente lleva un tatuaje que responda a la descripción anterior en un lugar visible tendrá que eliminarlo (el precio del proceso corre por su cuenta, claro). Si no lo hace será sancionado.

Y para que no queden dudas, la norma establece que los agentes tendrán que hacer una declaración jurada con el número de tatuajes, descripción y lugar donde los llevan.

Muchas asociaciones en contra

De momento, la norma que está pendiente de aprobación ha encontrado más enemigos que amigos.

La mayoría de las asociaciones de Guardias Civiles rechazan una propuesta que consideran retrógada. 

"En dicha norma, se pretende regular cuestiones como el comportamiento fuera de servicio de los guardias civiles, lo que podríamos considerar una intromisión a la vida privada de cada persona o la obligación de someterse a un caro y largo tratamiento para retirar de la piel un tatuaje, amén de sufrir las consecuencias disciplinarias correspondientes", explican representante de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

"Por tanto, mantenemos el rechazo a que se regulen derechos fundamentales que debieran llevarse a cabo mediante otra figura legislativa y no, por supuesto, mediante una Orden General", afirman tajantes.

 

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