Prueba: Audi Q2, el pequeño llega casa

Por fin ha llegado el momento de subir a uno de los coches más esperados del año. En esta prueba del Audi Q2 verás que es sorprendentemente cómodo y espacioso.

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Después de ser presentado en el Salón de Ginebra de este año, por fin he podido disfrutar de la prueba del Audi Q2 al igual que los jugadores del Barcelona.

¿Qué tenemos aquí?

El Audi Q2 es el miembro más nuevo y pequeño de la familia ‘Q’ de Audi. Este mini SUV ha sido diseñado para moverse por la ciudad. Es el intento de la marca alemana para atraer a compradores jóvenes al segmento de los SUV. Rompe con la filosofía de diseño de ‘muñeca rusa’ y ofrece un nivel de personalización que es obligatorio estos días. Si fuéramos cínicos, podríamos decir que el Q2 es un Audi Q3 Sportback elevado, porque comparte la misma plataforma MBQ, motores y sistemas de seguridad después de todo, pero es mucho más que eso.

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¿Y por qué demonios lo has probado en Cuba?

Todavía no estoy del todo seguro, aunque el clima es maravilloso. Desde luego, puedes imaginar que en una ciudad anclada en el tiempo y en la que abundan los clásicos americanos de los años 50, el nuevo Audi Q2 llama mucho la atención. Los locales miran el coche de color rojo brillante y aún se están preguntando cómo un coche tan futurista ha llegado a su ciudad. El Q2 ni siquiera se vende allí, a causa de que los pocos coches extranjeros que el gobierno permite que se vendan, lo hacen con un impuesto de importación del 800%. Hay una razón más por la que Audi nos ha traído aquí: es el único país del mundo con peores carreteras que muchos países europeos.

¿Entonces estaba el coche en su terreno?

Hasta cierto punto. Los amortiguadores adaptativos son opcionales y en un entorno favorable ofrecen una conducción más cómoda que en su configuración de fábrica. Hay que ser honestos: cuando se pasa la mayor parte del día pasando por baches del tamaño de Francia, incluso un aerodeslizador lo tendría difícil para mantener el nivel de confort. Aun así, los botes y las sacudidas se llevaron bien y cuando la carretera mejoró, se suavizaron las cosas, lo que es un buen presagio sobre lo que el Audi Q2 puede conseguir en Europa.

¿Cómo es de grande?

Los números son claros: es 200 mm más corto que un Q3 y 130 mm que un A3 Sportback, pero ligeramente más alto y más ancho que un A3 de cinco puertas. Su rival más evidente a corto plazo es el Mini Countryman, aunque el Audi Q2 sea un poco más caro. Donde se diferencia el alemán es en su diseño, que tiene algunos riesgos: la línea trasera del coche, la caída del techo hacia atrás, es la firma visual destacada del Q2, mientras que la nueva parrilla octogonal se aplicará a todos los futuros modelos de la gama ‘Q’. Audi pretende diferenciar claramente los ‘A’ de los ‘Q’.

¿Es bonito entonces?

Sin duda es más interesante que la mayoría de los diseños recientes de Audi. Las proporciones básicas no son muy diferentes a un A3.

Las opciones de personalización no están a la altura de un Mini o de un Opel Adam. Se incluyen ruedas que van desde las 16” hasta las 19” (las de 17” probablemente sean las mejores en el compromiso estilo-confort), una selección de colores para el acabado interior, iluminación ambiental y un panel de color en el pilar C, que por ahora está disponible en tres tonos de plata o en el color de la carrocería, pero no en negro.

¿Y el interior?

Los interiores de Audi están muy conseguidos siempre y el Q2 está entre ellos. Tiene 405 litros de maletero, algo más que el A3, pero debido a que los asientos traseros al plegarse se quedan algo levantados, el espacio es de 1.050 litros, un poco menos que el A3. El espacio trasero para las piernas es limitado para cualquier persona que mida más de 1,80 metros, pero hay espacio para la cabeza de sobra. Lo que no consigue, es proporcionarte un puesto de conducción dominante. Te sientes como en un compacto.

¿Se conduce también como un compacto?

Sin duda. Si quitas la referencia visual del capó más ancho y más cuadrado delante de ti, tendrás difícil diferenciarlo de un Audi A3. La dirección es progresiva y le da agilidad al Q2 entre los clásicos americanos del tráfico de Cuba. Más allá de eso, tiene la firma de Audi de siempre: refinado, interior de calidad y un buen ritmo al volante, aunque un poco aburrido. Podrás elegir entre cinco modos que influyen en las características de conducción: comfort, auto, dynamic, efficiency e individual. En la configuración básica el ‘Audi Drive Select’ afecta a las características del motor y de la dirección asistida.

Luego está la tecnología, donde ofrece todo el arsenal completo de Audi en seguridad, información y entretenimiento.

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¿Alguna sorpresa debajo del capó?

Está disponible con motores TDI y FSI con potencias comprendidas entre los 116 y los 190 CV, siempre con cambios manuales de seis velocidades o transmisiones S tronic de 7 marchas. Los gasolinas son el 1.0 de 116 CV, el 1.4 de 150 CV y el 2.0 de 190 CV. Las variantes diésel son el 1.6 TDI de 115 CV, el 2.0 TDI de 150 CV y el 2.0 TDI de 190 CV. Desde la versión de 150 CV puedes optar por la tracción quattro y las variantes más potentes pueden llevar el cambio automático de doble embrague S Tronic.

La sorpresa puede venir con un Q2 híbrido y un RS Q2.

Conclusión y precio del Audi Q2

Audi ha conseguido meter mucho en un espacio pequeño. El diseño del Q2 gusta bastante y el enfoque al público joven lo tiene conseguido. Se construye en la planta principal de Audi en Ingolstadt y se puede pedir desde mediados de julio. Se lanzará a los mercados europeos a finales de 2016 y los precios básicos son 25.950 euros para el 1.0 TFSI y 26.400 euros para el 1.6 TDI.

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