Prueba: nuevo Volkswagen Tiguan. Un tipo con carácter

Nos ponemos al volante del nuevo Volkswagen Tiguan, un SUV que desde su nacimiento (hace ya ocho años) no ha dejado de subir y subir en las listas de los más vendidos.

8 10

Nuestro veredicto

Entonces… ¿Qué es esto?

Es el nuevo Volkswagen Tiguan. Llega ocho años después del original (y eso es mucho tiempo en la industria del automóvil) y tiene la difícil papeleta de estar a la altura de su predecesor. Las ventas de la primera generación aumentaron a lo largo de su vida; de hecho, su mejor cifra anual fue alcanzada el año pasado. Suma un total de 2,6 millones de matriculaciones; en 67 años, Land Rover no ha hecho tantos Defender.

Wow.

Sí. En España, es el VW más vendido después del Golf y el Polo. Y la marca intentará tener otros cuatro SUV a finales de la década, incluyendo alguno del tamaño del Nissan Juke y derivados del propio Tiguan, como una versión XL para los mercados chino y americano.

¿Vamos a hablar de las emisiones?

Lo siento, pero no. Baste decir que han pasado un montón de cosas desde que el nuevo Tiguan se presentó en el Salón del Automóvil de Frankfurt en septiembre y que este coche ahora tiene la misión de traer buenas noticias a Wolfsburg.

¿Y lo hace?

Ojo a nuestra comparativa del VW Tiguan contra el Ford Edge

Estas primeras impresiones (todas ellas recogidas sobre hielo y nieve en Suecia, por lo que no son definitivas) son buenas. Es un coche con estilo, pero con un rasgo descaradamente práctico. En el diseño y la composición del interior prima la funcionalidad sobre la imagen, pero eso no significa que los acabados no hayan sido muy cuidados.
Hay sitio para ‘chucherías’, como un head-up display, conectividad para los smartphones y el cuadro de mandos virtual que estrenó el Audi TT. Vale, nada de esto es revolucionario, pero está muy bien rematado. El habitáculo es un buen sitio en el que estar.

Háblame de la tecnología.

El sistema 4x4 del Tiguan 4 Motion está disponible en la mayoría de los motores, aunque los menos potentes se asocian a la tracción delantera. La integral deriva de la que hay en el Golf R: lleva la fuerza a las ruedas anteriores, pero es capaz de mandar el 100% del par a las posteriores si es necesario. Esta versión también es 11 mm más alta que el Tiguan 4x2, con el fin de sortear mejor los obstáculos.

Cuando lo llegue el GTE, tendrá al Toyota Rav4 Hybrid como rival

Habrá mecánicas gasolina y diésel de 115 a 240 CV; esta última, de gasóleo, cuenta con doble turbo y será la ‘tope de gama’. No veremos logos ‘GTI’ o ‘R’ en ninguno de los portones, pese a tratarse de un producto tan importante para Volkswagen.
Se trata del primer SUV de la marca basado en la plataforma MQB, aplicada a tantos vehículos del grupo. Como es muy posible que ya estés harto de estas siglas, lo resumimos: los coches MQB tienen una dirección precisa y se conducen de forma sencilla e intuitiva. Y eso es bueno.

¿Se nota en el Tiguan?

Sí, tanto como es posible en las carreteras invernales de Laponia. Hemos probado el propulsor el Tiguan TDI de 150 CV y el TSI (gasolina) de 180 y ambos han mostrado un refinamiento impecable. Funcionan suavemente mediante el cambio automático DSG y no arman mucho jaleo.
Lo mismo puede decirse del chasis. VW quería que el Tiguan fuera más vivo, más ágil, sin perder el confort que los propietarios de la anterior generación adoran. En condiciones deslizantes, su conducción no supone ningún estrés, tanto si el sistema de tracción total está en la posición Snow (Nieve) como en la normal.
Por cierto, también probamos el Tiguan sobre lagos helados que invitaban a derrapar. Por supuesto, aquí nos salimos del test de usuario normal, pero fue una buena oportunidad para descubrir giros parecidos a los del Golf y una tracción total que, efectivamente, puede mandar toda la fuerza al eje trasero. Y lo hace alejándote de problemas y manteniendo los márgenes de seguridad, en vez de convertirse en un homenaje a una de las gymkhanas de Ken Block.

Volvamos a lo relevante.

Te ayudará en una gymkhana de verdad: el Tiguan puede tirar de 2.500 kilos, una cifra impresionante para un coche de su tamaño y perfecta si tienes que trasladar una caravana grande, por ejemplo, una moto de agua o incluso caballos. Muchos. El nuevo asistente de remolque del modelo, además, evitará que los pobres animales se mareen.

Aun así, el nuevo Volkswagen Tiguan acabará llevando a los niños al colegio.

Algunos, seguramente, pero también lo hacen muchos Land Rover. Puede que se hable insistentemente de las ‘líneas que marcan el carácter’ y del ‘lenguaje de diseño independiente’ del Tiguan, pero VW se ha asegurado de que haya un propósito detrás de esto. Y eso nos gusta.
La segunda generación de este SUV comenzará a entregarse en mayo de 2016 y su precio empieza en los 29.500 euros. Y se espera que la mayor parte de las ventas correspondan a propulsores diésel. Un poco más adelante llegará una versión híbrida enchufable con el mismo sistema del Passat GTE. Si el éxito del Mitsubishi Outlander PHEV puede ser tenido como referencia, quizá sea el catalizador para que la marca regrese a la normalidad.

- No te pierdas...

Volkswagen Tiguan GTE Active Concept, en el Salón de Detroit 2016.

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