Prueba del Audi TT: un experto en hacerte disfrutar al volante

Audi TT 45 TFSI Quattro STronic 245 CV

El icono alemán mantiene sus virtudes

Algunos coches tienen un encanto especial. Esto es lo que me ha enseñado esta prueba del Audi TT. Este deportivo suma ya más de 20 años en el mercado y, aunque está a punto de decir adiós, aún deja claras las cualidades que le han hecho ganarse su sitio durante todo este tiempo.

La versión que protagoniza la prueba es la 45 TFSI Quattro S Tronic con 245 CV. Concretamente, se trata de una unidad pintada de color Azul Turbo, con llantas de aleación Audi Sport de 20” en color negro. Este color también lo encuentro en el pequeño alerón trasero, el difusor, las carcasas de los espejos, la parrilla delantera...

En conjunto, el TT trata de mantener la esencia del modelo original, por lo que no ha variado radicalmente su diseño con el paso de los años. La delantera es lo que más ha cambiado y, aunque su aspecto sigue funcionando gracias a los faros de diseño afilado y la parrilla singleframe característica de Audi, ya no sorprende tanto, al tratarse de un diseño de 2014. 

En cualquier caso, el coche sigue manteniendo una identidad propia y aún hay mucho que investigar. Por esta razón, me adentro en el habitáculo, donde me choca especialmente no encontrar una pantalla táctil en el centro del salpicadero. Al fin y al cabo, la tendencia del diseño automovilístico nos ha acostumbrado -o malacostumbrado- a verlas en todos los modelos.

Pero no, en el interior del Audi TT no vas a encontrar este elemento. En su lugar, lo que veo frente a mí es el Virtual Cockpit en la zona del cuadro de instrumentos, que no es táctil y se maneja con un mando situado en la consola central. Me cuesta algo acostumbrarme a ello, lo reconozco, pero pronto se hace relativamente cómodo y recibo igualmente toda la información que necesito.

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Más allá de esto, el resto del habitáculo, aunque tampoco presente un nuevo diseño, ofrece buenas sensaciones. El cuero y la alcántara se encuentran por todas partes y ofrecen un buen tacto. Además, los detalles en azul en las costuras y las tomas de aire aportan contraste. Asimismo, el tacto de los botones es bueno y el volante es suficientemente ergonómico.

Por otro lado, los asientos semi-bucket agarran bien en las plazas delanteras. Eso sí, también ofrecen la posibilidad de ajustar el soporte lumbar para aumentar la sujeción. Por supuesto, donde no hay tantas virtudes es en las plazas traseras, donde el espacio para las piernas es casi nulo. Sí hay hueco suficiente en el maletero, eso sí, con unos 305 litros de capacidad.

Al volante, diversión y confianza

En cualquier caso, no se puede conocer un coche sin conducirlo, así que decido ponerme en marcha con este Audi TT. La postura de conducción es baja, pero es cómoda y me permite conducir con confianza. De hecho, esa confianza es lo que mejor define la experiencia al volante de este deportivo.

El motor de 4 cilindros y 2 litros del TT responde con inmediatez y me permite llevarlo sin problema hasta unas 6.500 rpm para sacar todo su potencial. Además, el rápido cambio automático STronic de 7 velocidades con levas en el volante se combina a la perfección con este bloque. Con un paso de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos, el coche se siente rápido, pero no deja de ser manejable.

En este comportamiento tiene que ver la tracción a las cuatro ruedas, que hace que parezca que el coche va ‘sobre raíles’ en todo momento. Asimismo, los neumáticos 255/30 ZR20 y el bajo centro de gravedad también ayudan a mantenerlo en su sitio a cualquier ritmo. En definitiva, el Audi es un deportivo satisfactorio y ágil si pretendes disfrutar de la conducción.

Audi TT 45 TFSI STronic 245 CV

Sergio Ríos

En un uso diario, por otra parte, también cumple con su función, aunque con algunos ‘peros’. Por ejemplo, la suspensión es más bien firme y esto puede penalizar la comodidad al volante, especialmente al pasar por resaltos. Además, los asientos pueden notarse algo duros si tienes pensado recorrer grandes distancias.

Pero, ¿quiere esto decir que el Audi TT es un coche sólo para disfrutar los fines de semana? En absoluto. Frente a estos pequeños inconvenientes, hay grandes virtudes como la suavidad de su motor y su caja de cambios, que hacen que se comporte adecuadamente también en este campo a pesar de esos detalles. 

Y es que este es un modelo equilibrado, pensado para aquellos que quieren un coche de diario, pero que también ofrezca unas sensaciones más que agradables cuando el único objetivo sea disfrutar de la conducción. Es un deportivo icónico con una personalidad propia y que, más allá de la literatura, va muy bien, para qué engañarnos. Sin duda, lo echaremos de menos. 

Nuestro veredicto

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