Prueba Honda Civic 2017: un japo controvertido de comportamiento notable

El coche va bien. Otra cosa es que te guste su estética.

7 10

Nuestro veredicto

En muchas ocasiones, los japos tienen un puntito que los diferencia de alguna forma del resto de coches nuevos. Y, como he podido comprobar en esta prueba del Honda Civic 2017, éste es uno de esos casos.

¿Por qué? En primer lugar, y como puedes ver en la galería de imágenes, porque el Honda Civic 2017 de esta prueba tiene un aspecto que se aleja de muchos modelos ramplones del mercado. Puede gustarte o no -a mí no me acaba de convencer-, pero está claro que su estética no deja indiferente (sin ir más lejos, a lo largo de la prueba de este coche he podido ver cómo varias personas se detenían -uno incluso paró su coche en medio de la calle- para ficharlo bien). Y es que, sin duda alguna, sus prominentes tomas de aire delanteras y traseras, entre otros, no dejan indiferente: ¿transmiten un aire deportivo? ¿Un poco macarra también? Aquí estás tú para hacer de juez...

Por si te pillo en bragas con este modelo, el Honda Civic 2017 es un coche completamente nuevo, que estrena plataforma (16 kilos más ligera y con un 52% más de rigidez torsional) y motores. Con un centro de gravedad más bajo que su predecesor, es 30 mm más ancho (1.799 mm), 136 mm más largo (4.518 mm) y 20 mm más bajo (1.434 mm) que el modelo de la generación anterior. Estas dimensiones generosas son el eje de su diseño distintivo y su estilo deportivo. Además, también contribuyen a una conducción gratificante y a una mayor amplitud en el interior. Sin duda, la décima generación del Honda Civic va a ser recordada por sus numerosos cambios, además de por una curiosidad importante: es la primera generación que ha sido desarrollada como un coche global, ya que será el mismo coche el que conduzca un vaquero de Arizona, un intelectual de Düsseldorf o un luchador de sumo japonés.

Pero su controvertido diseño no es el único punto en el que este Honda Civic 1.0 VTEC Turbo se aleja un poco del resto. Más cosas: su postura de conducción. Si te gusta viajar alto, como si estuvieras en la torre de control de un aeropuerto, olvídate de este coche. Su asiento deja tus posaderas más abajo de lo normal, algo que te transmite una sensación de mayor deportividad. Eso sí, es algo que no gusta a muchos conductores y que comienza a ser un género en peligro de extinción cuando hablas de modelos destinados al público familiar... Un mal que por cierto, también sufrirá el copiloto: si tu acompañante es bajito -como ha ocurrido con la persona que me ha acompañado en mi viaje de casi 1.000 kilometros a bordo de este Honda Civic-, tendrá la sensación de ir hundido en el asiento (algo que acentúa la ausencia de altura regulable en el asiento del copiloto).

 

Honda Civic 2017 (interior)

Y ya que estamos en el interior, te cuento lo que te encuentras cuando estás al volante del Honda. Un salpicadero realizado con materiales correctos (ni lujosos, ni cutres) que transmiten una buena sensación general -salvo algunos plásticos inferiores, con un ajuste mejorable- (ojo, que tampoco hablamos de un coche premium). El cuadro de instrumentos digital, de gran tamaño, es muy legible y fácil de entender. Algo que no ocurre con la pantalla del sistema de infotainment de siete pulgadas. Sí, su funcionamiento táctil es rápido, pero otra cosa es lograr lo que pretendes: sus menús resultan algo confusos, y por ejemplo rastrear emisoras -no las memorizadas- es casi tan difícil como encontrar un metro cuadrado libre en la playa de Benidorm en pleno mes de agosto. Además, los gráficos (sobre todo los del navegador) tienen una apariencia un tanto... vintage. Eso sí, me ha gustado su compatibilidad con varios dispositivos: teléfonos Android y iPhone, toma USB e incluso HDMI. Además, algunos acabados como el que hemos probado (Executive) incluye un sistema de carga inalámbrica para el móvil por delante de la palanca del cambio.

Como no, las ayudas a la conducción también tienen un peso importante en este coche. Englobadas bajo el nombre de Honda Sensing y de serie en toda la gama, entre los sistemas disponibles se encuentran el sistema de prevención y mitigación de impactos (CMBS); el avisador de colisión frontal (FCW); el avisador de cambio involuntario de carril (LDW); el sistema de ayuda de permanencia en la carretera (RDM); la ayuda de mantenimiento de carril (LKAS); el control de crucero adaptativo (ACC); o el de reconocimiento de señales de tráfico (TSR).

Antes de meterme de lleno en la prueba del Honda Civic 2017, algun detalle más de su habitáculo. En las plazas delanteras hay espacio de sobra, salvo que seas muy alto (cerca de 1,90). Además, los asientos sujetan bastante bien. Ojo, porque no ocurre lo mismo en la banqueta trasera, indicada mejor para cuatro ocupantes: la caída del techo en la zona del portón hace que la altura en la zona de la cabeza sea menor. Además, el acceso a la zona posterior también es algo incómodo y obliga a que tengas que agachar la cabeza si no quieres golpearte con la carrocería. Eso sí, una vez dentro, espacio para las piernas hay de sobra. Repartidos por todo el habitáculo hay numerosos huecos portaobjetos, aunque no me ha gustado que el situado entre los asientos delanteros no pueda cerrarse completamente. El generoso maletero es otro de los aspectos destacados del Honda Civic 2017: ofrece 478 litros, aunque podría ser más aprovechable si su diseño fuera más uniforme (sobre todo en la parte cercana a los asientos posteriores). El doble fondo, por su parte, ofrece bastante espacio y es práctico para dejar cosas que no quieras que estén a la vista cuando abres el maletero o si quieres que estén especialmente protegidas.

 

Prueba del Honda Civic 2017: ¿y cómo va?

Hace un tiempo ya pudiste leer la prueba del Honda Civic Sport. Entonces ya te contamos algunas de sus principales bondades: un nuevo chasis más rígido y ligero, una suspensión completamente renovada, que incluye la incorporación de una suspensión independiente Multi-link en el eje trasero o una dirección de dureza variable que deriva directamente del poderoso Honda NSX.

Todas estas medidas, junto con una buena puesta a punto general, hacen que el coche sea siempre muy noble, muy equilibrado.Y una vez en marcha, este Honda Civic cinco puertas ofrece un comportamiento que, sin destacar especialmente en ningún apartado, es satisfactorio. La postura de conducción baja que te comentaba al principio, una plataforma más rígida pero a la vez más ligera que el modelo anterior, una palanca de cambios bien situada y precisa (aunque me gustaría que sus recorridos fueran un pelín más cortos) y una suspensión bastante equilibrada (ni dura ni blanda) convierten al japonés en un buen compañero de viaje. Un tipo que transmite más que algunos rivales de segmento más anodinos y que apuestan más por el confort total de los pasajeros.

 

Honda Civic 2017 (curva)

 

No te equivoques, el Civic no ofrece sensaciones deportivas, ni siquiera tremendamente dinámicas. Pero es un tipo que se desenvuelve con total soltura en ciudad y en cualquier carretera (puede subir con alegría carreteras reviradas): su motor tricilíndrico turbo de 129 CV, 200 NM de par y 6 velocidades empuja con decisión a partir de 2.000/2.500 revoluciones hasta casi el corte (que llega demasiado pronto), su suspensión (esta unidad de pruebas tenía disponible un modo sport adicional, que resulta algo blando para mi gusto) aísla bien de las irregularidades de la carretera, sujeta bien el coche al asfalto, apoya bien en curva (incluso aunque vayas alegre) y evita balanceos excesivos de la carrocería. Además, la dirección transmite bien las instrucciones.

Resumiendo, el Honda Civic 2017 de esta prueba hace honor al pueblo japonés: es un tipo eficiente en el más amplio sentido de la palabra. Ofrece un comportamiento equilibrado, con una buena calidad de la rodadura y resulta cómodo para viajar. Además su motor triciclíndrico (para mi gusto algo ruidoso en ciudad pero no así en carretera) tiene fuerza suficiente para tirar con relativa alegría de los 1.350 kilos del Civic y no resulta nada tragón (su consumo oficial es de 5,1 litros, aunque durante la prueba rondó los 6). El precio del Honda Civic 2017 en su versión Executive es de 25.600 euros (la gama arranca desde 20.400).

Lecturas recomendadas