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Prueba: nuevo BMW X4 2018

Imagen de perfil de Luis Guisado
Es el nuevo BMW X4 de 2018

Durante la prueba del nuevo BMW X4 me queda clara una idea: otra cosa puede que no, pero coches, esta gente de BMW sabe hacer. Lo pienso mientras disfruto de un interior bien rematado y de una gran calidad de construcción. Pero vamos por partes.

Si ya has leído la información acerca del nuevo BMW X4, sabrás que se fabrica para todo el mundo en la fábrica de Spartanburg, en Carolina del Sur (EEUU), donde comparte líneas de producción con otros modelos de la gama X, desde el BMW X3 hasta el BMW X6 (el BMW X1 y X2 se hacen en otro sitio). Dentro de poco, además, de ahí saldrá también el nuevo BMW X7, aunque aunque durante una breve visita a la fábrica no tuve la suerte de toparme con el SUV grande que se peleará por el podio de mejor coche europeo en América con el Volkswagen Atlas.

Es la segunda generación del X4

También sabrás que la gama se compone de varios modelos de gasolina y diésel (aquí tienes los precios del nuevo BMW X4), algunos de ellos de lo más interesante, como el nuevo BMW M40i, un mini BMW M4 de 360 CV.

Este último forma parte de la familia de los BMW X4 M Performance, que se une al X4 M40d, que es el que he podido probar. Como te podrás imaginar, se trata de un modelo poderoso que va de cine. Vamos a verlo.

Prueba: nuevo BMW X4

Puedo escoger un X4 30i y un X4 40d. Pido probar primero el X4 M40d, que es el más potente de la familia. Con 326 CV, no es el modelo más poderoso de la gama (por ahora es el citado X4 M40i), pero sí el que más par tiene, 680 Nm a tan solo 1.700. Eso te garantiza unas arrancadas sorprendentes. Pisa a fondo y te vas a encontrar con una mole de casi 4,8 metros que te deja pegado al asiento. No te esperas que empuje así, al menos durante los primeros segundos. Luego la cosa se suaviza, pero te aseguro que la cifra oficial de 4,9 segundos en el 0 a 100 es de lo más realista.

Es la segunda generación del X4

Pero probar un X4 como este no significa necesariamente jugar a las drag races, aunque esté en el país que mejor las sabe disfrutar. También sabe tomar curvas como el mejor de los coches nuevos que te encuentras en el mercado.

Esta segunda generación del X4 tiene la ventaja de que se ha desarrollado pensando en la dinámica. Me lo confesó Joachim Dunkel, el responsable del proyecto al competo. Tuve la osadía de preguntarle si existían diferencias con el X3 y me aseguró que todo era muy distinto, pero la principal era que este era verdaderamente deportivo.

Por ejemplo, aunque todos los X4 tienen las vías traseras unos 30 mm más anchas que las versiones anteriores, lo cierto es que los M Performance además cuentan con el diferencial M Sport, un arma secreta integrada en el eje posterior que tiene función de bloqueo y que está controlado electrónicamente.

Básicamente sirve para hacer diabluras, porque si desactivas el DSC en algún circuito para ir más rápido, puede llegar a bloquear al 100% para salir de la curva con mayor rapidez (y un poco cruzado...). Pero no todo en esta vida es ir de lado, ¿no?

Probar un BMW X4 como este en zona de curvas en carretera abierta es una experiencia más que curiosa. Vas montado en un SUV coupé (lo llaman SAC, Sport Activity Coupé) con una altura libre al suelo de 204 mm y una capacidad de vadeo de 500 mm, lo que no es poca cosa, pero puedes enlazar giros con una soltura similar a la de un compacto deportivo: ni balancea ni cabecea y los frenos M Sport de serie no llegan al límite jamás.

Tampoco alcanzan ese punto los neumáticos. El X4 M40d que conducía montaba unos Yokohama Advan Sport 245/45-275/40 sobre llanta 20, que es la medida de serie. Si antes los coches con ruedas tan grandes no iban tan finos, ahora hay que reconocer que no tiene sentido volver a decir eso.

Es la segunda generación del X4

Se trata de un modelo muy deportivo, especialmente si activas el modo Sport. Es más: no se me ocurre una razón por la que quieras desactivar este modo: el sonido que entra al habitáculo es grave y poderoso, y la respuesta del acelerador, la caja de cambios y la dirección es rápida. Transmite confianza para curvear como si te persiguiera un villano de Marvel para hacerte papilla.

Y luego está la parte de los otros modos de conducción habituales en BMW, entre los que destaca el Eco Pro. Realmente cambia el carácter del coche: se convierte es un osito de peluche, tan manejable y cómodo como un X4 20d. Baja el punto de cambio y las transiciones se vuelven imperceptibles subrayando de nuevo lo buena que es la caja ZF de ocho marchas que utilizan tantos fabricantes. En este caso, es la 8HP 70, que utiliza desde Alpina hasta Rolls Royce. Ahí es nada.

Cambio de prueba: BMW X4 30i, el mejor en gasolina

En cuanto al BMW X4 30i será probablemente mi versión normal favorita. Es un bloque que, aunque ha dejado de lado los seis cilindros atmosféricos para ser un cuatro en línea turboalimentado, lo cierto es que es una delicia.

Suave como él solo, te da la sensación de que podía correr un poco más... hasta que de tas cuenta de que mantienes un ritmo muy alto. Y es que sube muy bien de vueltas, pero lo hace de manera casi imperceptible, y si no estás pendiente a los relojes, te puedes llevar una sorpresa.

En esta versión de nuevo me encuentro con un comportamiento más que bueno. Vira casi tan plano como el M40d y su suspensión M Performance, aunque es algo más blandito en general. Los neumáticos, que pueden ser de 18, 19, 20 o 21 pulgadas, eran de la misma medida que los de la variante diésel (aunque eran unos Bridgestone Alenza), y de nuevo me permitían disfrutar de las zonas de curvas con seguridad.

Interior del nuevo BMW X4

Está claro que se trata de un SUV coupé SAC, por lo que tampoco se le pueden pedir peras al olmo. Es decir, que si delante vas tan cómodo como puedes ir en su hermano el X3, detrá tendrás que pagar un peaje: la altura libre al techo es un tanto reducir y si eres alto rozarás con la coronilla. Por otro lado, la postura de los asientos es un poco erguida para mi gusto.

Aunque se trata de la prueba del nuevo BMW X4, no quiero finalizar si hacer mención tambien al maletero: es grande, 525 litros, pero tiene la pega de que el borde de carga queda algo alto y, aunque ves los respaldos (abatibles 40-20-20) a lo lejos, lo cierto es que tiene poca altura hasta la bandeja, lo que puede restarle algo de utilidad. Y es que, alguna pega tenía que tener, ¿no?

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