Catástrofe a la vista: se desploma el valor de los coches eléctricos de lujo de segunda mano

El valor de los vehículos usados en países como Alemania ha pasado del casi 70% en 2023 al 49% el año pasado. La mayor venta de coches nuevos, la principal razón.
A pesar de que las ventas de vehículos de segunda mano sigue en crecimiento en toda Europa, hay un segmento que rompe esa tendencia y puede derivar en una catástrofe para sus fabricantes. El coche eléctrico de lujo de ocasión está viendo cómo se desploma su comercialización y, de momento, nadie tiene la solución para frenar esta caída.
Nuestros compañeros de Business Insider se han hecho eco de esta peligrosa dirección que ha tomado este sector y en algunos lugares como Alemania ya advierten lo que puede pasar porque algunos altos directivos de fabricantes han puesto el grito en el cielo: "Es una bomba de relojería", declaraban al diario alemán Handelsblatt.
Ya hay asociaciones en Alemania como Deutsche Automobil Treuhand (DAT) o Autoscout, que ofrecen unos guarismos alarmantes porque según ellos, el valor de los vehículos usados cayó de cerca del 70% a principios de 2023 al 49% a finales de 2024. Los productores están sufriendo de primera mano este descenso porque el destino de los coches eléctricos de lujo suele ser el alquiler.
BMW y Mercedes, dos de las marcas premium más solicitadas, cuentan en sus flotas con más del 50% de vehículos nuevos que se alquilan y financian. Y el sorprendente bajón de ventas provoca que los elevados valores residuales previstos en los balances se vean enfrentados a los bajos valores de reventa.
La principal razón de la caída de los precios de los coches eléctricos de lujo de ocasión es que los clientes premium están comprando vehículos nuevos, ya que cuentan con una tecnología más avanzada y baterías nuevas, que es fundamental para la vida útil del automóvil. Este hecho deja en desventaja a los coches de ocasión más obsoletos en cuanto a mecánica.
El desplome de los costes que está sufriendo este sector de los vehículos de cero emisiones de los coches eléctricos de ocasión está originando una reacción en cadena comprometedora. La Asociación Alemana del Comercio del Automóvil (ZDK) ha desvelado que los principales bancos dudan a la hora de financiar coches eléctricos, lo que desanima a los potenciales compradores.
Otro aspecto perjudicial del batacazo financiero es que con el endurecimiento de la normativa climática de la UE las marcas se están viendo obligadas a incrementar las ventas de coches de cero emisiones. Y para que Bruselas no les penalice y poder cumplir sus objetivos, están ofreciendo descuentos que arrastran una mayor caída del valor del mercado de los coches de ocasión.
Todo lo señalado hasta ahora se está focalizando en Alemania debido a que está viviendo una crisis multifactorial de su industria automovilística, debio a que tiene altos precios para generar energía, China aprieta con sus precios baratos y ahora aparece Trump con sus aranceles en Estados Unidos. Pero en toda Europa se está produciendo el mismo efecto en el segmento que estamos analizando.
En España no hay datos concretos de ventas de coches eléctricos de lujo, pero ya de por si, sin entrar en el sector premium, sufrió un descenso global del 8,1% durante 2024.
Hay factores que están influyendo en este análisis: el primero de ellos apunta a que la oferta de coches eléctricos usados está creciendo rápidamente, mientras que la demanda se va quedando atrás. Esto genera que el desequilibrio entre oferta y demanda presiona a la baja sobre los precios de los modelos de ocasión.
Ese hecho, en principio podría ser positivo para los compradores, pero, a tenor de los datos de ventas, no lo está siendo.
Por otro lado, la lucha enconada que ha iniciado Tesla con los precios de sus vehículos desde el 2023, secundada por las marcas chinas, ha repercutido en el mercado de segunda mano. Al disminuir sin ambages los precios de sus vehículos, Tesla provocó un efecto dominó en toda la industria. Los propietarios de un coche usado de esa marca han visto depreciar el valor de su vehículo.
¿Cuál es la solución?
No somos economistas, pero parece que la comercialización de los coches eléctricos de lujo de segunda mano puede ser un problema que se enquiste con el tiempo, a no ser que las marcas se vuelvan locas y empiecen a bajar sus precios drásticamente, que no parece el caso.
Además, los clientes que optan por comprar ese tipo de vehículos de ocasión también tienen el cielo abierto con las empresas de renting, que facilitan su adquisición y quien sale perdiendo, nuevamente, es el fabricante de origen. Por este motivo, esos negocios son los que podrían sacar mayor tajada de la caída de precios del segmento premium de los coches eléctricos.