Dreame es una marca china que quiere hacer su propio Bugatti Chiron, casi de manera literal. Pero no esperes un W16 en este hiperdeportivo

Dreame Bugatti, copia china del Chiron
Dreame Bugatti, copia china del Chiron

Dreame Auto es una división automovilística de una compañía china de aspiradoras que ha creado un hiperdeportivo muy parecido al Bugatti Chiron, aunque eléctrico e híbrido.

Parece que en China todo el mundo quiere meterse a hacer coches, también las empresas de aspiradoras. Bromas aparte, Dreame Technology es una compañía que fabrica este electrodoméstico, pero también tiene una división de coches eléctricos, llamada Dreame Auto, y está dispuesta a hacer su propio Bugatti Chiron.

Tal y como informa CarScoops, Dreame Auto acaba de publicar una imagen de su creación, que se suma a otras presentadas anteriormente, si bien todas parecen haber sido creadas a través de inteligencia artificial.

Y lo que es más importante, fuentes internas de la empresa también han compartido algunos detalles técnicos, así como la noticia de una segunda marca de lujo que pretende rivalizar con Bentley y Rolls-Royce.

La nueva imagen, que sigue siendo un render y no una foto de un vehículo real, muestra el coche que aparentemente (y sin complejos) recibe el nombre en clave de Dreame Bugatti, esta vez con las puertas abiertas.

El Dreame Auto se parece mucho a lo que hacían antes los chinos, antes de que emergiera su industria del automóvil: hacer copias de coches europeos y estadounidenses. En este caso, las referencias al Bugatti Chiron son evidentes.

Ya sabíamos que tenía cuatro puertas, pero ahora podemos ver que las traseras tienen bisagras, que las cuatro se abren hacia arriba como las de un McLaren y que carece por completo de un pilar B.

Una comparación detallada entre las primeras imágenes y las nuevas revela algunas diferencias en los detalles. El modelo blanco (el nuevo) muestra dos rejillas de ventilación en el capó, una detrás de cada faro, y la parrilla es ligeramente más ancha y menos redondeada, lo que le da un aspecto menos parecido al de un Bugatti y más al de un Jaguar.

No sabemos cómo habrá sentado estos bocetos digitales en Molsheim. CarScoops se puso en contacto con la compañía francesa para conocer su opinión, pero aún no han recibido respuesta. En cualquier caso, no creemos que le haya hecho mucha gracia.

Según Weixin, que cita a una fuente interna de la empresa con la que ha hablado, cuando el coche esté listo y entre en producción en 2027 en una planta situada junto a la Gigafábrica de Tesla en Berlín, se ofrecerán tanto versiones puramente eléctricas como de autonomía extendida.

Será el próximo mes de enero, cuando se celebre una nueva edición del CES de Las Vegas, cuando podremos ver físicamente el vehículo y conocer su diseño final, así como sus especificaciones.

Las ambiciones automovilísticas de la empresa china van más allá de hacer un coche similar al Bugatti. La misma fuente interna dijo al medio chino que Dreame Tech está dividiendo sus operaciones automovilísticas en dos sectores.

Dream Auto se centra exclusivamente en la fabricación del Chiron-a-like, que el fundador Yu Hao espera que bata los récords de velocidad de los hiperdeportivos. La otra división es Starry Sky Auto, que ha estado comparando coches como el Rolls Royce Cullinan y varios modelos de Bentley para preparar el desarrollo de cuatro vehículos construidos a partir de los mismos componentes básicos.

Citando una reciente reunión de comunicación interna, el medio chino informa de que el fundador de la empresa comunicó a su equipo que los modelos premium de Starry Sky Auto se fabricarán con distancias entre ejes de 3,2 metros y 3,3 metros de longitud.

También “planteó los requisitos de que el primero debía ser más largo, ancho y alto que el Li Auto L9 y el M9, y que el segundo debía tener un aspecto dominante y robusto, con unas dimensiones no inferiores a las del Cullinan”.

Según el informe, Dreame Auto ha “reunido un equipo intersectorial que abarca I+D, fabricación y control de calidad. El equipo incluye personal clave de I+D de su negocio original de hardware inteligente, así como expertos de la fabricación tradicional de vehículos”.

Con precios que, según se dice, oscilan entre los 32.000 y los 70.000 euros, los modelos de Starry Sky Auto no competirán con Bentley y Rolls Royce, sino que están diseñados para hacer frente a los vehículos eléctricos Xiaomi. Precisamente, el gigante tecnológico es el espejo de Dreame, concretamente, su conversión de empresa de electrónica a fabricante de automóviles.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España