Con el Super-N, Honda quiere empezar la era dorada de los kei car en Europa

El Honda Super-N llegará en 2026 con diseño retro, levas simuladas y espíritu kei car. ¿Será el eléctrico urbano que Europa necesita?

Pequeño, eléctrico, ligero y descaradamente asequible. El Honda Super-N es todo lo que nos dicen que un coche moderno no puede ser. Pero Honda ha decidido rebelarse trayendo la alegría de los kei cars al mundo.

Eso sí, por ahora es solo un prototipo. No es un concept car de salón: tiene retrovisores, limpiaparabrisas y cinturones de seguridad. Es un coche real. Y sabemos que funciona, porque Honda ya lo paseó camuflado por el Festival de la Velocidad de Goodwood este verano.

Ahora, por fin, podemos ver su aspecto definitivo, mientras Honda hace números para decidir cuánto costará y cuándo llegará a los concesionarios.

Visualmente, el Super-N es un homenaje sin complejos a la gloriosa tradición de los kei cars japoneses. Es más rectilíneo que un taco de queso y sus ruedas tienen el tamaño de una tapa de yogur. Pero ojo a esos pasos de rueda ensanchados: este juguete eléctrico sueña con ser tuneado por Liberty Walk cuando crezca.

El frontal recuerda al Honda e, aunque esperemos que el Super-N venda más que las tres unidades y media que logró aquel precioso pero limitado eléctrico urbano. Aquí, la pantalla táctil no se adueña del salpicadero: hay botones físicos para la climatización. Gracias, Honda.

Detrás del volante hay levas. Para usarlas hay que activar el modo Boost. Según Honda, este modo no solo aumenta la potencia para maximizar el rendimiento, sino que también simula un cambio de marchas con sonido activo. ¿Un Ioniq 5 N de bolsillo? Algo así.

La marca lo explica con entusiasmo: combinado con pantallas interiores dedicadas y secuencias de iluminación coordinadas, esto garantiza una experiencia de conducción emocionante y única en un vehículo de este tamaño. Y puede que tengan razón: aunque el panorama de los eléctricos urbanos empieza a animarse con propuestas como el Renault 5, su primo Alpine o el futuro Volkswagen ID.1, ninguno de ellos ofrece una caja de cambios simulada.

El Honda Super-N llegará en 2026, aunque aún faltan datos clave: peso, potencia, autonomía y, sobre todo, precio. Porque si Honda acierta con la cifra, puede que estemos ante el coche que Europa lleva años pidiendo: un eléctrico urbano, divertido y barato que se podría englobar en esa nueva categoría de kei car eléctricos para Europa.

Eso sí, hay un problema: el volante. En Europa tenemos la sana costumbre de  conducir con el volante a la izquierda, por lo que la marca japonesa planea venderlo en Japón, Asia y más que probablemente en Inglaterra. 

Oficialmente, la marca afirma que no tiene planes inmediatos de introducir el Super-N en otros mercados europeos. Pero también reconoce que el éxito de este modelo ayudará a entender el apetito del consumidor por futuros eléctricos pequeños en la región, por lo que no deberías descartar que en un futuro no muy lejano llegue una versión con volante en el lado correcto de la historia, o un modelo muy parecido.

Podríamos estar ante el inicio de una nueva era de coches divertidos y asequibles. Vamos, Honda, danos cifras. Y ya que estamos… ¿qué tal quedaría un emblema Type R en ese portón trasero?

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.