Nueva llamada a revisión del Tesla Cybertruck (y ya van seis)

La compañía estadounidense ha comunicado a 2.431 propietarios que compraron esta pick-up en 2024 que deberán pasar por el taller oficial para revisar un fallo en los inversores de potencia, que conllevan una pérdida de propulsión repentina debido a unos transmisores llamados MOSFET.
Dicen que hay quien nace con un pan bajo el brazo y quien lo hace gafado. Parece que en ese segundo grupo se encuentra el Tesla Cybertruck que, desde que vio la luz el pasado año, no ha dejado de tener problemas. Ahora se ha dado a conocer uno más, el sexto en su corta trayectoria automotriz como camioneta eléctrica de la firma estadounidense.
A pesar de que antes de su lanzamiento pasó rigurosos exámenes para que su mecánica fuera casi perfecta, la realidad es otra bien diferente y ha sido llamado a revisión una vez más.
Antes de la avería en la que nos centraremos a continuación, te recordamos que esta pick-up tuvo que solventar un fallo en el pedal de acelerador, otro en el motor del limpiaparabrisas, un problema con la cámara de visión trasera y una moldura que podía desprenderse. Pero, por desgracia para la marca de Elon Musk ahí no acaban los inconvenientes (por decirlo finamente).
Los propietarios de los modelos comercializados durante este 2024 deberán pasar por el taller se centra a un problema que provocaría la pérdida de potencia de manera inesperada. Es una situación grave porque se han detectado 2.431 unidades que podrían estar afectadas.
Según los informes, este fallo no se puede resolver mediante una actualización inalámbrica. A pesar de que se evita entrar en detalle para no ahondar más en la llaga, sí se sabe que los vehículos damnificados montan unos transmisores llamados MOSFET que estarían integrados en el inversor. Estos inversores podrían tener un fallo que haría que dejase de producir par.
La consecuencia de esta avería conlleva la pérdida de propulsión repentina. Esta circunstancia puede considerarse peligrosa en el supuesto caso de que el usuario vaya a realizar una maniobra de adelantamiento, sin ir más lejos. Si se llega a notar esa deficiencia, el conductor recibirá una notificación en la que se indica que pare el automóvil fuera de la circulación.
Se prevé que Tesla comience a reemplazar los inversores afectados el próximo 9 de diciembre. Estos trabajos mecánicos serán gratuitos para los propietarios de los vehículos involucrados. Aun así, las notificaciones a los propietarios no comenzarán hasta enero de 2025.
Como el asunto pinta muy serio (sobre todo porque ya ha habido otras cinco incidencias anteriores), la enseña americana, que se encarga de fabricar estos componentes, ha abierto una investigación después de que el primer problema fuera notificado por un cliente el pasado 31 de julio.
Pero este fallo fue haciéndose cada vez más grande porque a finales del mes pasado, la empresa estadounidense siguió recibiendo noticiaciones por ese mismo motivo, por lo que identificó una “tasa de fallos en aumento” en los inversores equipados con componentes MOSFET, que hemos citado antes. Pasaron siete días y Tesla comenzó a levantar el teléfono para avisar a sus clientes.
Por lo que cuentan desde Estados Unidos, que es donde se ha detectado esta incidencia, el problema de pérdida de potencia no ha provocado ningún herido o fallecido derivado de un accidente de tráfico.